Una de la principales habilidades del ser humano, es la de razonar. Y no es para menos, pues a través de esta, nuestra mente tiene la facultad de aprender, entender, tomar decisiones y formarse una idea determinada de la realidad. Algo así como lo que diferentes corrientes psicológicas han denominado “Ser Pensante”.
Esta es sin duda una gran herramienta, en el contexto que nos encontramos, donde se hace necesario que nos fijemos posturas sobre los hechos cotidianos, y que las defendamos buscando nuestro ideal de ciudad.
En ese orden de ideas, ustedes han tenido la oportunidad de conocer un poco sobre esos temas que tanto me apasionan, temas que nos tocan a todos como ciudadanía y que me han llevado a dirigir fuertes pronunciamientos hacia la Administración Municipal y Rodrigo Lara, como Alcalde. Pero resaltando siempre que estos pronunciamientos y posturas se adoptan a través de la independencia, es decir, atacando lo negativo y destacando las buenas gestiones, nunca torpedeando a la persona.
Así las cosas, recientemente se me dio la oportunidad de entrevistar a Lara, y debo decirlo hoy, esta entrevista cambio mi percepción de él. Quizás nunca lo dije públicamente, pero lo tenía como altivo, falto de sentido social e incluso como alguien que no se dejaba asesorar, pero bastó una amena conversación para romper ese estigma y conocer a un ser humano, una persona común y corriente, con aciertos y desaciertos que refleja en sus ojos el anhelo de entregar una mejor ciudad.
¡Lo enmermelaron! Dirán algunos, pero no, no es mi estilo de trabajo, solo acontece que conocí al ser humano que se sienta en el Despacho Municipal, y que hoy destaco las actitudes de su cotidianidad, esas que lo hacen totalmente diferente a los que se han sentado en el mismo despacho, o díganme ustedes ¿Cuándo vieron a un Alcalde haciendo fila en un banco? , ¿Cuándo vieron a un Alcalde empujando el carrito del mercado en compañía de su familia?, ¿Cuándo vieron a un Alcalde terminar una entrevista de afán por ir a ayudar su esposa a trastear?, son cosas comunes y corrientes, que vivimos los ciudadanos de a pie y que hoy el médico Lara hace sin ningún inconveniente, y quieran reconocerlo o no, son hechos que demuestran que se ha rehusado a la terrible enfermedad que padecen nuestros servidores públicos, la “Todopoderositis”.
Sin duda las grandes diferencias que me han llevado a cuestionar esta Administración aún existen, la falta de planeación en las restricciones y persecución a los motociclistas es evidente, los constantes inconvenientes con el servicio de acueducto son pan de cada día, y el olvido estatal en muchos barrios existe, pero cuando tienes la oportunidad de decirle al responsable de este tema “Alcalde, usted se ha equivocado” y él, te responde “Si Karlos, así es, pero estamos dando todo de nosotros para corregir el rumbo y cumplirle a la ciudad”, te das cuenta de que esa persona realmente quiere hacer algo diferente y quiere hacerlo bien.
En medio de la polarización que vivimos, de las diarias luchas campales por nuestras posturas en redes sociales, creí conveniente compartirles como muchas veces podemos estigmatizar por lo que escuchamos.
Lo mejor será siempre, tomarnos unos minutos para una charla amena y así con cordialidad ayudar a construir ciudad.
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Por: Karlos Umaña Arias – karlos.umana@gmail.com
Twitter: @ KARLOSUA


