Que yo recuerde, en mis ya largos años de existencia, no había sido testigo de un enfrentamiento tan fuerte entre fuerzas políticas de tan grueso calado, desde que por mal perdedor Andrés Pastrana Arando al ver frustrada su aspiración presidencial frente a Ernesto Samper Pizano sacara a la luz pública los famosos narcocasetes, los cuales dieron origen al escandaloso “Proceso 8000”, un hecho de corrupción que sacudió al país muy fuertemente, el cual tiene algo de similitud con lo que se descubrió de los aportes de la firma brasilera Othebretch a las campañas políticas presidenciales, con la diferencia que esta multinacional jugó con ambos bandos y les dio platica tanto a los unos como a los otros.
En medio de esa trifulca tan tremenda y la crisis económica nacional de la cual todo el mundo habla y que solamente el gobierno nacional niega, se les ocurrió hacer en el mes que cierra el primer fatal trimestre del año en cuanto a asuntos económicos se refiere, el famoso Reinado Nacional de la Belleza, “¡qué bellecera!” como dijeran en la calle; un reinado ahí embutido como en tripa de morcilla, como por no dejar, sin tanta pompa y tanta rimbombancia, aunque con presencia de artistas de primera categoría, quienes dieron un pincelazo a la carrera a este certamen.
Es tanta la molestia de los colombianos por los problemas que se vienen presentando que casi nadie le prestó atención al famoso reinado, en otra oportunidad hubiera sido la cortina de humo perfecta, pero es que ni el partido de la Selección Colombia frente a Bolivia, ni nada que sucediera en este momento haría que la gente deje de pensar en la difícil situación nacional. Yo creo que Santos debe estar contando los días para que se acabe esto, pero todavía le falta tragarse unas elecciones legislativas y unas presidenciales, con el calor que van a tener porque la gente está indignada y sorpresas van a haber y vamos a ver.
El tema del proceso de paz y dejación de armas por parte de las FARC lo han dejado bastante en silencio para que no se afecte con el coletazo del escándalo de corrupción que vive la nación actualmente, si este se torpedeara por alguna razón sería nefasto para el gobierno Santos y su afamado Nobel de Paz perdería toda validez.
Así los colombianos seguimos sobreviviendo en medio de corrupción, reinados empacados a la fuerza, crisis económica y política y proceso de paz.
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Por: René Cantillo Álvarez – renedcantillo1@hotmail.com


