Un paraíso mágico por descubrir

Un paraíso mágico por descubrir

Llegando al municipio de Gigante, a dos kilómetros de la vía nacional, por la carretera que conduce al centro poblado Potrerillos de esta localidad, por el mismo camino que lleva a la hoy famosa Mano del Gigante, obra creada y diseñada por el artista giganteño Cristian Palomino, está ubicada Villa Sonia, un hotel ecoturístico hermoso.

Los huilenses tenemos claro que el potencial turístico de este departamento es sumamente grande, de eso se viene hablando desde hace décadas y, además, importantes expertos en este tema como Albeiro Castro Yepes, han insistido mucho para que los gobiernos departamentales de turno tomen en serio este sector y lo potencialicen a su máximo nivel.

En la administración del hoy senador Rodrigo Villalba Mosquera se hicieron muchos esfuerzos para mejorar la cara de los municipios y motivar el turismo, invirtiendo entre otras cosas, en los famosos parques del centenario del departamento, razón por la cual todas las localidades hoy en día cuentan con una hermosa sala de recibo para atender a propios y visitantes.

También se pavimentó el anillo turístico de Rivera, que recorre la vía Neiva, Caguán, La Ulloa, Rivera; obra, que, gracias a ella, toda esta zona se ha desarrollado turísticamente y es hoy en día, ruta predilecta para practicantes de deportes de moda como el cilcismo en todas sus modalidades. Más adelante, en el gobierno de Carlos Mauricio Iriarte Barrios, se dio inicio a la estrategia denominada “Huila, Un Paraíso por Descubrir”, la cual tuvo continuidad y bastante empuje en la administración de Carlos Julio González Villa.

Hoy en día, el señor gobernador Luis Enrique Dussán López, considera y tiene clara la importancia de este sector de la economía y es por ello que, a pesar de las dificultades generadas por la pandemia, se ha prestado todo el interés para lograr desarrollar a una mayor escala el turismo en toda esta hermosa, pujante y productiva región surcolombiana.

El desierto de la Tatacoa presenta nuevamente una importante reactivación, Rivera con sus aguas termales y su oferta gastronómica es también lugar de destino de huilenses y foráneos; Yaguará con la represa de Betania de igual forma, nuevamente, se dinamiza gracias al turismo. Paicol y Tesalia empiezan a recibir visitantes, así como Nátaga, La Plata y La Argentina.

Hacia el sur, después de pasar por la “Capital Diocesana del Departamento”, hay muchos atractivos por conocer y disfrutar, y no podemos dejar de mencionar al Parque Arqueológico de San Agustín, el Estrecho del Magdalena y la Cueva de los Guácharos, entre otros.

Pero en Gigante han venido sucediendo cosas muy interesantes, porque, aunque las fincas cafeteras por la vía Gigante, Tres Esquinas, Silvania, La Vega y Zuluaga, han estado allí desde hace tiempo, ofreciendo sus servicios, y esta localidad cuenta con un parque principal bellísimo, único en el Huila, adornado con una ceiba centenaria de las características de “La Ceiba Grande de la Libertad”, y otros atractivos importantes como su hermosa Iglesia Colonial, es ahora cuando más se ha fortalecido el turismo en esta zona del departamento.

Para muestra de nuevos proyectos está precisamente Villa Sonia, un hermoso lugar en el que se puede disfrutar plenamente de las bondades de la naturaleza, pues los bellos jardines y un centenar de árboles frutales, llenos de colorido por un sinnúmero de aves que los adornan, hacen de este un lugar mágico.

Desde que se da el primer paso, ingresando a este sitio de relajación y de descanso, ya se respira un aire distinto, colmado de buena energía, con el encanto del trinar de las aves y las notas producidas por las caricias del agua en una de sus fuentes cristalinas.

Las frescas y autóctonas cabañas elaboradas con técnicas tradicionales, propias de la región, respetando el ecosistema, con una conciencia ambiental total, se convierten en aposentos sumamente cómodos para pasar la noche, no sin antes regocijarse en una velada alrededor de una acogedora fogata, en la que se reciben baños de luna sanadores y purificadores.

El sitio es atendido por sus propietarios con un servicio personalizado impecable, lo cual enamora e invita a quedarse o a volver, y qué decir de su cocina, en donde se preparan con productos de la huerta unos platos deliciosos y se permite a los huéspedes participar de la elaboración de un exquisito pan.

Recorrer todo el departamento del Huila es una experiencia única que debe vivirse, e incluir en ese recorrido a Villa Sonia, se convertirá en poco tiempo, en algo que no podrá faltar en un viaje de placer y esparcimiento, por las vías del sur de país.

Por: Hugo Fernando Cabrera – hfco72@gmail.com
Twitter: @Hufercao04



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