Un balance positivo de la pandemia

Un balance positivo de la pandemia

Hace unos meses nos lamentábamos sobre el encierro en nuestras casas a causa de la pandemia; veíamos como muchos países europeos tenían medidas de restricción mínimas, mientras que nosotros estábamos totalmente confinados.

Todo apuntaba a que nuestro sistema de salud no estaba preparado para enfrentar el aumento de los casos y que entonces para evitar la ocupación total de las camas ucis teníamos que quedarnos en casa.

Mucho discutimos sobre si ese tipo de medidas tan restrictivas eran aceptables en una democracia y sobre todo se cuestionaba el impacto tremendo que tenían estas medidas en la economía; en todo caso esa fue la decisión política y tuvo las consecuencias que todos conocemos: la economía hecha pedazos, una cantidad de proyectos personales y de vida destruidos pero, al parecer, al final tuvimos un manejo prudente y pertinente del tema de salud; el pico de la pandemia llegó y se pudo sortear a pesar de todas las dificultades del sistema de salud. La tensión entre salud y economía se decidió a favor de la salud y los frutos se vieron.

Algo diferente hicieron los países europeos. Países como Alemania, en pleno verano, decidieron no restringir tantos derechos a los ciudadanos y privilegiaron la economía, no hubo cierres desmedidos del comercio y los ciudadanos pudieron gozar al aire libre de una temporada veraniega a pesar de la pandemia mundial.

El problema entonces vino después, hace ya tres semanas en vísperas del invierno esos mismos países entraron en aislamiento y empezaron a pensar en la sobrepoblación hospitalaria a causa del COVID 19, es decir, las mismas preocupaciones que nos agobiaron a nosotros en mayo y en junio. El privilegio de la economía pasó la factura de cobro.

Es evidente que no hay recetas mágicas para manejar correctamente situaciones de riesgo mundial como una pandemia; en todo caso, lo que se impone es que cada sociedad valore y sopese los riesgos y necesidades que tiene en todos los aspectos, en lo económico, lo social y hasta lo político, de manera que las restricciones de derechos sean en todo caso proporcionales al beneficio específico que se quiere lograr.

Aunque muchas críticas habrá al manejo económico del problema, considero que Colombia lo ha hecho bien hasta ahora. Falta, no obstante, saber qué va a pasar en los próximos meses, no se debe cantar victoria, aunque en todo caso todos hemos ya aprendido más del virus y de la forma como debemos comportarnos en el día a día frente al problema.

Por: Jorge Fernando Perdomo
Abogado
Twitter: @JFPerdomoTorres



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