“One Child Nation”

“One Child Nation”

El título corresponde a uno de los mejores documentales que he visto en mi vida, y que con todo respeto  recomiendo.

Y personalmente lo vi, no porque sus directoras, Zhang Lynn y Nanfu Wang sean famosas ni nada por el estilo;  sino por la reacción desmedida del gobierno Chino contra el filme. Me dije que sí semejante monstruo estaba descalificando y persiguiendo al documental y a sus protagonistas algo bueno tendría el filme.

Esto en el mismo mes en que China es acusada internacionalmente por varios crímenes contra la humanidad por actos cometidos contra mujeres de la etnia Uigures en campos de «reeducación» (sería más exacto concentración) en la región de Xinjiang  en China, y la orden a la cadena BBC de dejar de trasmitir en territorio chino precisamente por denunciar el crimen.

Y es que amen de los supuestos beneficios de comercial con China,  nada que venga del totalitarismo comunista es bueno;  ni lo malos productos que se convierten en basura en un, dos por tres, ni su esclavismo moderno, ni las sospechas hoy investigadas por la OMC que el estado chino es el mayor promotor de contrabando en el mundo.  Ni mucho menos su modelo de riqueza.

El documental, creo que es una pieza maestra porque además de mostrar al mundo los terribles efectos en la población china de la política demográfica que exigía a las familias e tener solo un hijo, muestra la historia de los miembros de la familia de la propia directora, y de las mujeres chinas, que se veían en la obligación de abortar o abandonar bebes recién nacidos, por miedo al terrible partido comunista chino.

Doloroso ver en tecnicolor a un artista gráfico documentar como en los basureros de las ciudades chinas, junto al desecho se encuentran fetos envueltos en bolsas de basura.

Triste ver las caras de angustia de mujeres que cuentan con dolor y vergüenza en la mirada que abandonaron a la intemperie un bebe de días o meses de nacidos, porque tenían miedo de que el partido, les tumbara la casa o les quitara beneficios sociales o económicos.

Asombroso ver en acción el aparato de propaganda estatal, y entender como  los seres humanos no somos nada distinto que aquello que vemos y oímos.  Y que nuestros pensamientos y forma de actuar pueden ser programados por ese terrible leviatán que es el Estado y que de esa forma la culpa personal en las más terribles atrocidades se diluye.

Será memorable para la historia del cine documental la cara de una anciana china que ante la pregunta de cuantos niños trajo al mundo, contesta que no recuerda cuantos niños ayudó a parir, pero que sí recuerda que hizo más de 60.000 mil esterilizaciones forzosas y abortos.

Que a pesar de la supuesta política de igualdad de género que promueve el partido, existe un profundo machismo de la cultura china, pues la misma directora cuenta que muy seguramente sí su hermanito, hubiere nacido niña, lo abrían abandonado, como hizo una tía suya con un bebe de pocos meses de nacido, quien además confiesa que cuando era joven sentía vergüenza ante sus compañeros de colegio y amigos, porque en su familia ella no era la hija única y tenía un hermano.

Aquellos que viven admirados de la supuesta eficiencia del partido comunista y del estado Chino en contra de la corrupción, quedaran aterrados de ver como los funcionarios púbicos chinos se lucraron sin ninguna vergüenza del comercio de niños en todo el mundo.

Púes se evidencia que cientos de miles de personas en China se dedicaban a recoger en basureros o lugares apartados niños para ser vendidos a funcionarios de policía o de orfanatos, los cuales a su vez vendían a los infantes a redes de tratas de personas.  Muchos de esos niños fueros adoptados por familias de otros países, pero también estoy seguro que muchos de esos niños fueron carne de cañón de las redes criminales más tenebrosas de la humanidad.

Y es que el documental nos cuenta que según varias fundaciones se han logrado identificar más de ciento cincuenta mil niños adoptados solo en Estados Unidos, pero no se pueden los niños enviados a otros países o contar las miles de niñas que debieron caer en redes de trata de mujeres, de prostitución o de esclavistas, todos ellos salidos ilegalmente de china a otros países a través de un sofisticado y muy capitalista sistema de corrupción, quedando la duda sí el alto gobierno conocía, y tal vez promovía, semejante aberración.

Por el tamaño del crimen cometido, no me cabe ninguna duda que el alto gobierno chino no solo conocía, sino que muy seguramente patrocinó semejante práctica.

Y para terminar de aderezar el cuatro, la práctica del secuestro de niños por funcionarios de policía y del partido comunista Chino;  secuestros por los cuales, se entiende no hay una sola persona en la cárcel.

Y es que el documental nos muestra un dilema que vale la pena cuestionarse;  que tan moral y ético resulta que el aborto sea ilegal;  pero a su vez que dicha práctica sea obligatoria como método de control poblacional.

En lo personal, creo que las dos opciones van en contra de los derechos de las mujeres.  Ni el aborto debiera ser ilegal, ni debe ser legal obligar a una mujer que ya tiene un hijo a abortar con el discurso o excusa que se debe controlar la población.

Dicha política ya fue revaluada por los terribles efectos que tuvo para China;  en dos generaciones es visible la mayor cantidad de hombres que de mujeres (y es que las parejas chinas preferían a los niños que a las niñas) y los costosos efectos que para el estado Chino tiene el cuidado de ancianos que no tienen descendencia, además de la destrucción de la familia como eje de la sociedad.

De modo que actualmente a las parejas chinas les está permitido tener dos hijos.   Y cuesta ver al final de documental, como se adoctrina a la población en los beneficios de tener ya no uno, sino dos hijos.

Porque al final, lo doloroso es ser testigo de cómo un quinto de la población mundial es controlado y adoctrinado por el muy capitalista Partido Comunista Chino.

Pdta: A propósito. Parece que este año la Corte Constitucional de Colombia tomará decisiones trascendentales sobre la legalidad del aborto en Colombia.  Ojala sea así.  Para ver sí superado ese insulso debate (las mujeres seguirán abortando sea o no ilegal hacerlo), comenzamos a hablar sobre la necesidad de legalizar las drogas.

Por: Juan Pablo Murcia Delgado – murciajuanpablo@gmail.com
Twitter: @jpmurciadelgado



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