Como mujer aguerrida, gran líder, emprendedora social, poseedora de un gran altruismo, defensora de los derechos humanos y de la paz; pequeña de estatura pero con un corazón grande y una humanidad única, es como se recordará a Nelly Bonilla Vitoviz, quien durante el periodo comprendido entre mayo de 1985 y septiembre de 1986 tuvo la honrosa tarea de dirigir los destinos del municipio de La Plata.
Su sonrisa, autenticidad y espontaneidad serán siempre perecederas, porque ayer, a las 6 de la mañana, en la ciudad de Neiva, para infortunio de la comunidad plateña, Nelly dejó el mundo terrenal para unirse a su esposo, Carlos Eduardo Niño, que el año pasado también falleció víctima de un problema coronario y con quien compartió gran parte de su vida ayudando a los necesitados y buscando darle un mejor estar no solamente a la comunidad plateña sino a la causa ecológica que tanto la preocupaba.
Durante su paso como primera autoridad del municipio, Nelly, así la llamaron siempre, porque nunca fue prepotente, nunca fue jefe sino amiga de sus subalternos, supo ganarse el aprecio de los plateños, quienes la recordarán por su dedicación y entrega a las causas sociales y como una mujer franca, que decía lo que sentía sin temor cuando veía injusticia a su alrededor.
Nelly era administradora de empresas egresada de la Corporación Universitaria Autónoma del Cauca –UCICA- y durante su vida laboral, hasta último momento, se desempeñó como Directora Ejecutiva de la Precooperativa Los Pinos, una entidad sin ánimo de lucro cuya labora es el manejo integral de residuos sólidos y en donde durante mucho tiempo hizo servicio social dando empleo a personas desmovilizadas en proceso de reintegración.
Años antes, Nelly trabajó en el Hospital Universitario San José de la ciudad de Popayán, en donde como siempre prestó incondicionalmente ayuda a sus paisanos cuando la necesitaron, pues su entrega en todo momento fue desinteresada y su voluntad de servicio muy grande.
Su primer trabajo fue en el Colegio Nacional San Sebastián, también en su tierra natal, La Plata-Huila, donde desde febrero de 1972 a marzo de 1975, prestó sus servicios en calidad de Pagadora.
Mensajes de condolencia
Han sido muchos los mensajes que en la red social social Facebook han dejado algunas personas que la conocieron y que muy seguramente pudieron compartir con ella algún momento de su maravillosa vida. A continuación algunos de esos sentimientos de tristeza y pesar que hoy embarga a los plateños y que hacen extensivos a toda la familia:
La señora Marined García Trujillo, expreso: “hoy se pierde una lidereza, una emprendedora social que le aportó a la región, promotora de la derechos humanos y de paz. Un compromiso a seguir su legado, por el amor a nuestro planeta. La resurrección del señor la escogió en este día tan especial, como signo para glorificar Dios. Un abrazo a su familia y que el todopoderoso derrame bendiciones”.
Por su parte, Yolanda Cardozo, manifestó “hoy parte al cielo un ser Maravilloso. Nelly mujer valiosa luchadora e incansable por sus proyectos. Nos invade la tristeza pero nuestro Rey de Reyes así lo permitió. Paz en su tumba por siempre y para siempre en nuestros corazones”
Otro de los mensajes dejados fue de parte de la señora Julieta Perdomo Salazar, quien escribió: “Que triste noticia para todos los plateños. Fue una admirable mujer, orgullo para toda su familia. Paz en su tumba y fortaleza a toda la familia Bonilla.”
Por mi parte y desde este espacio, quiero expresarle a la familia de Nelly, el profundo sentimiento de tristeza que me embarga. Tuve la maravilla de ser su Secretario General cuando con amor, dedicación, entrega, perseverancia y enfrentando todo tipo de dificultades se desempeñó como la primera autoridad del municipio. Debo decir además, que de ella aprendí grandes enseñanzas como la dedicación incondicional en todo lo que se proponía. Más que una jefe fue la gran amiga que entregó todo a la comunidad sin esperar recompensa, al ofrecer su mano de manera desinteresada. Hoy Dios todopoderoso quiso golpear las puertas de su cuerpo y su alma para llevársele a otra dimensión, dejando en este mundo terrenal un gran legado. Paz en su tumba y por siempre la llevaré en mi mente y mi corazón.
El próximo miércoles, el cuerpo de Nelly Bonilla Vitoviz será velado en cámara ardiente en el recinto del Concejo Municipal de Plata y trasladado posteriormente a la iglesia San Sebastián en donde a las 2.00 p.m. se realizarán las exequias.
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Por: Milton René Losada G. – Tusemanario.com Bogotá



