No seamos estructurados: sé perfectamente que no existe el verbo turismear, pero bienvenido para darle identidad a una de las acciones más fabulosas que tenemos posibilidad de hacer los seres humanos. Hacer turismo es un reto al que todos debemos enfrentarnos lo antes posible, pensalo.
Amo leer citas célebres sobre cualquier tema y hoy es súper fácil encontrar muchas gracias a Internet. Nunca sé si realmente las dijeron las personas que aparecen firmándolas: “un viaje se experimenta en 3 etapas: al imaginarlo, al vivirlo y al recordarlo” ¡Wow! Me encantó y dicen que esta gran verdad es anónima.
“Viajar es fatal para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de miras” ¿esta genialidad será realmente de Mark Twain? Y esta de Cesare Pavese es fabulosa: “viajar es una brutalidad.
Te obliga a confiar en extraños y a perder de vista todo lo que te resulta familiar y confortable de tus amigos y tu casa. estás todo el tiempo en desequilibrio. Nada es tuyo excepto lo más esencial: el aire, las horas de descanso, los sueños, el mar y el cielo; todas aquellas cosas que tienden hacia lo eterno o hacia lo que imaginamos como tal”. Con estas 3 frases podría finalizar mi columna acá, pero voy a agregarle mi aporte:
¿En cuánto leíste el título, te vino algún destino que soñás con conocer? Desplazarte temporalmente a otro sitio, te llena y te cambia. Punto. Es una evolución trascendental. No hay otra cosa en la faz de la tierra que genere semejante modificación de los seres pensantes y sintientes. Todos los que intentamos viajar seguido, sabemos que fuimos los primeros en aprender a reiniciarnos, a renovarnos, o como se puso de moda durante el Covid (pero nosotros lo sabemos desde mucho antes) reinventarnos.
Llega la Semana Santa. ¿Planeaste aprovechar y escaparte? En un mundo tan inmerso en la rutina diaria y las responsabilidades laborales, perdemos de vista la importancia de abrirnos a nuevas experiencias. Viajar, más que una simple actividad recreativa, es una oportunidad para expandir nuestros horizontes, nutrir el alma y enriquecer nuestras vidas de maneras inimaginables.
Explorar el poder transformador de viajar y cómo administrar sabiamente nuestros recursos financieros, puede convertirse en la clave para desbloquear un mundo de posibilidades.
Salir de la zona de confort y enfrentar un mundo nuevo, cerca o lejos, que jamás transitamos. Transportarnos a un sitio donde todo puede sorprendernos y generar nuevas conexiones neuronales.
El ir de nuestro lugar donde pasamos la mayor cantidad de tiempo a otro ya es un paso, imagínense explorar un paisaje o destino totalmente desconocido, nos aporta un invaluable registro de experiencias en todo sentido, productivas.
El Viaje es un maestro de vida, es un mentor personal. Cada destino, es una lección esperando ser aprendida. Cada lugar tiene su propia historia que contar y su propia sabiduría para transmitir. Al sumergirnos en culturas diferentes, nos encontramos con nuevas perspectivas, formas de pensar y modos de vida que desafían nuestras creencias preconcebidas y amplían nuestra comprensión del mundo. Se expresó muchas veces y no pretendo mostrarme original, pero es la universidad del mundo.
Cada viaje es una oportunidad para aprender sobre cultura, historia, arte, arquitectura, gastronomía y mucho más, de una manera que ningún libro de texto puede replicar. La experiencia de interactuar con personas nos enseña habilidades de comunicación, empatía y resolución de problemas que son invaluables en la vida cotidiana y en el lugar de trabajo.
Genera un crecimiento personal y la construcción de un mundo más conectado y comprensivo. ¡Descubrí el mundo, invertí en vos mismo y hacé que cada viaje sea una aventura inolvidable!
Darte la oportunidad de organizar un viaje ya predispone a nuestro cerebro de manera distinta. Modifica el aire interno de tu ser. Abre a opciones, modifica perspectivas, supone traspasar los límites que no sabíamos que nos permitiríamos. ¡Vale la pena sentirse vivo viajando! ¡Todos nos lo merecemos!
Y no vayas a creer los que no conocen todavía los beneficios de viajar y te dicen que Google Maps o Youtube reemplazan la experiencia. Jah, ¡ellos sí que mienten! Estar en otro lugar, probar sus hábitos, escuchar otras expresiones, conocer distintas reglas de convivencia, a uno lo hacen crecer holísticamente.
Viajar no es exclusivo de los ricos como repiten muchos perezosos. Cualquier persona que esté dispuesta a administrar sus finanzas de manera inteligente y planificar con anticipación puede concretarlo. Solo o acompañado.
El simple acto de cambiar de entorno puede revitalizar nuestra mente, renovar nuestra creatividad y rejuvenecer nuestro espíritu. Al escapar de la monotonía de la vida cotidiana, encontramos una sensación de libertad y renovación que nos recuerda lo lindo y la diversidad del mundo. ¡Y cuántas personas viajan y conocen al amor de sus vidas!
Te invito a viajar, es definitivamente un cambio de chip. Es una necesidad del alma y sirve para autodescubrirse. Es aprender a disfrutar desde que uno realmente se desconecta y comienza a armar la maleta. Un viaje se vive con el corazón, la mente y los sentidos.
Cada experiencia deja una marca indeleble en nuestro ser. Es una inversión en conocimiento, crecimiento personal y recuerdos imborrables. Los dejo con una frase que me encanta y no se quien la dijo a pesar de haberlo buscado: “No guardes rencores, mejor guarda dinero para viajar” Entonces, ¿adónde vas a ir a turismear?
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Por: Caly Monteverdi
Twitter @Calytoxxx

