¿Quién podrá defendernos?

TSM Noticias
1.3k Views

Más allá del alumbrado navideño, del cual se ve mucha inconformidad por estas fechas, año tras año, alcalde tras alcalde, Neiva ha venido perdiendo en materia de vías, saneamiento básico, seguridad, turismo, desarrollo económico, de Neiva han salido para no volver la poca industria que existía, primero por el terror y la extorsión de las FARC, luego porque nuestra ciudad quedó rezagada en infraestructura y en competitividad.

Ni Gorky, Ni Lara, ni Pedro, ni Héctor Aníbal, Ni Cielo, han podido resolver estos temas, los que tuvieron la bonanza de las regalías no aprovecharon el buen momento, lo único que podemos rescatar de todas las administraciones municipales es el fortalecimiento de la ESE Carmen Emilia Ospina, excepto por el lunar en la mala planeación entorno al CAIMI del norte.

Seguimos quedados, pasamos de tener un estadio regular a no tener, la cantidad de elefantes blancos y recursos desperdiciados en «estudios» y retrasos en la entrega de obras es aterradora, casi no se termina el reservorio, que además resulta insuficiente para abastecer a toda la ciudad, los deportistas llevan años esperando en patinódromo, el malecón del río Magdalena terminó convertido en el refugio de la indigencia, ya son muy pocas las personas que lo ven como un atractivo turístico por la inseguridad, lo mismo sucede con todos los parques públicos, el jardín botánico parecía tener la esperanza de convertirse en un sitio de sano esparcimiento pero de su continuidad hoy no se sabe nada.

La PTAR sigue en veremos, la canalización del río las ceibas y su desarrollo urbanístico quedó estancado, así mismo la avenida la toma. Tampoco se sabe que va a pasar con el transporte público masivo SEPT.

El deterioro de malla vial de la ciudad parece no tener solución definitiva, ya que los recursos que se necesitan para recuperarla superan la de todo el presupuesto de la ciudad.

Para completar la desgracia, cada alcalde viene con su afán de opacar a su antecesor, entonces el que está de turno abandona programas y proyectos y se encaminan en los propios para satisfacer su ego y poder encabezar con su nombre la placa conmemorativa, eso de construir sobre lo construido a nuestros burgomaestres no les gusta mucho.

Parece que la elección popular de alcaldes no le ha hecho bien a nuestro municipio y no parece que tengamos mucha esperanza. Desde ya se perfilan jóvenes delfines de apellidos ya conocidos, que aspiran a ser alcalde, porque pese a que solo quede el rapado de la olla en las arcas del municipio, sigue siendo un negocio muy rentable coronar la elección, ¿qué nos irán a prometer la próxima vez?.

Por: Óscar Emilio Antolínez – oscarantolinez@gmail.com
Twitter: @oscarantolinez

Share This Article
Ir al contenido