Ironía del inmigrante

TSM Noticias
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¿En qué lógica social cabe que un nieto de migrantes alemanes, hoy presidente de Estados Unidos por segunda vez, Donald Trump, persiga y deporte masivamente a inmigrantes? El mismo estatus migratorio que tuvieron sus progenitores en busca del ‘sueño americano’.

Aunque arribaron por separado, su padre, hijo de alemanes y su madre de Escocia, luego de casarse y crear un emporio económico en el sector inmobiliario, garantizaron a su descendencia una vida llena de bienestar, prosperidad y lujos.

La historia de la madre de Trump es bien particular.  Llegó en 1930, huyendo de los estragos de la Primera Guerra Mundial, en busca de mejores oportunidades, y como muchos inmigrantes hoy día, trabajó como empleada doméstica.  Si, así es, limpiaba casas de ricos para sobrevivir. Quien lo creyera que la mamá del hombre que gobierna unas de las naciones más poderosas del mundo, ejerció este humilde oficio, pero gracias a no ser deportada y al esfuerzo y superación, logró rehacer su vida en la tierra del Tío Sam.

En este gobierno no solo resalta el origen y conexión del jefe de Estado con comunidad migrante. La esposa del vicepresidente James David Vance, es hija de hindúes.  El secretario de Estado, Marco Rubio, uno de los cargos más importantes del Gobierno, aunque nació en Miami, los padres son cubanos y la esposa tiene raíces colombianas. Irónicamente es precisamente este cargo, el encargado de liderar la política internacional. Y como si no fuera poco el director del Departamento de Eficiencia Elon Musk, muy cercano al presidente, considerado el hombre más rico el mundo es de origen sudafricano.

Aunque el caso de Trump no es el único.  El expresidente Barak Obama, hijo de padre africano, expulsó a tres millones durante los ocho años de gobierno, según publicación de la BBC News Mundo.

Si bien es cierto, existe la necesidad y deber de hacer control migratorio para proteger y preservar la seguridad del país de la delincuencia organizada, no se puede generalizar y tampoco desconocer el aporte que ha realizado la comunidad migrante al desarrollo socioeconómico de Estados Unidos, no solo ahora sino desde la llegada y el establecimiento de las colonias inglesas en 1.607.

Pero ¿expulsar masivamente, suspender la ayuda humanitaria internacional y retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU soluciona el problema?

Las profundadas desigualdades sociales, la falta de oportunidad laboral, derivada de las frágiles economías, guerras, conflictos internos, persecuciones políticas, son entre otras, las múltiples razones, que obligan a miles de personas diariamente a buscar y asegurar un mejor futuro para sus hijos, tal como lo hicieron las familias de quienes hacen parte del gobierno que hoy dirige a Estados Unidos. Muy irónico.

50 millones de personas viven en Estados Unidos como inmigrantes y se concentran especialmente en California, Texas, Nueva York, Florida, Ilinois, Georgia, Carolina del Norte y Arizona, de los cuales, de acuerdo al Departamento de Seguridad 11 millones son indocumentados. Y de acuerdo con la Organización Mundial para las Migraciones – OIM, 300 millones se han desplazado de su lugar de origen en los últimos años.  Lo cierto es que el fenómeno social del desplazamiento o migración ha estado presente en la historia de la humanidad. Los hombres primitivos se desplazaban de un lugar a otro en busca de sustentarse para preservar la especie. Pero luego se establecieron fronteras a partir de dominios territoriales, ambición, concentración de poder y riquezas.

Finalizo haciendo un llamado a los que gobiernan las potencias mundiales, aunque dudo lean el artículo, que además de liderar la protección y conservación de la casa de todos: el planeta Tierra, deben garantizar la convivencia armónica e igualitaria indistintamente de raza, color, credo o diferencias políticas, de ello dependerá la prolongación de la especie, de lo contrario estaremos en un carrera contra reloj hacia la destrucción, (creo que ya inició hace rato) y de nada servirán entonces las fronteras, el dinero, las riquezas, propiedades y el poder que ostentan.

Por: Fabio Gutiérrez Lozada – Faguti
E-Mail: faguti2008@gmail.com
X: @faguti2010

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