La convergencia de amenazas operativas, endurecimiento regulatorio en SST (Seguridad y Salud en el Trabajo) y brechas tecnológicas obliga a las compañías a transformar radicalmente su gestión de riesgos o enfrentar sanciones y parálisis operativa.
La industria mundial de software para la gestión de riesgos alcanzará los USD 87,2 mil millones para el 2032.
En el primer trimestre de 2025 se registraron 127.065 accidentes de trabajo en Colombia, con un promedio de 1.412 eventos diarios, según el Observatorio de Seguridad y Salud en el Trabajo del Consejo Colombiano de Seguridad. Estas cifras revelan que el país sigue enfrentando un entorno laboral y empresarial de alta exposición al riesgo, justo cuando transita por una de las oleadas regulatorias más intensas de los últimos años. Entre los principales frentes de exposición destacan:
- Riesgos operativos: La interrupción del negocio por paros, bloqueos, eventos climáticos extremos y conflictividad social figura entre los cinco riesgos más críticos para las empresas en Colombia, afectando logística, seguridad de instalaciones y continuidad operacional.
- Riesgos regulatorios y SST: La reforma laboral, la Resolución 908 de 2025 y la actualización del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) obligan a las empresas a rediseñar procesos, ajustar matrices de riesgo y cumplir requisitos técnicos más exigentes bajo un marco normativo digitalizado y con mayor fiscalización.
“El contexto actual obliga a las organizaciones a repensar completamente su enfoque de gestión de riesgos. Ya no se trata solo de cumplir normas, sino de integrar la prevención en el ADN operativo de cada compañía”, advierte Pedro Feres, Gerente Comercial de m-risk, compañía especializada en soluciones digitales para la gestión de la sostenibilidad empresarial. Hoy en día, las regulaciones elevan el estándar del SG-SST porque las empresas deben demostrar que identifican peligros, evalúan riesgos y reducen la siniestralidad de forma sistemática (eficaz) y verificable.
Paralelamente, muchas organizaciones adoptan inteligencia artificial (IA) para automatizar procesos críticos sin marcos de gobernanza robustos, creando una brecha de riesgo en ciberseguridad que crece más rápido que las capacidades de defensa.
“La tecnología se ha convertido en el sistema nervioso de la resiliencia empresarial. Las plataformas digitales de gestión de riesgos y SST permiten transformar los planes de papel en flujos de trabajo con alertas, tareas y tableros que hacen seguimiento en tiempo real a cada acción”, explica Feres. Para este 2026, la mayoría de organizaciones en la región priorizará inversiones en sistemas de seguridad con automatización y respuesta autónoma, integrando datos de operaciones, ciberseguridad y cumplimiento en tiempo real.
La tendencia es global y está respaldada por el mercado, según datos de Data Bridge Market Research, la industria mundial de software para la gestión de riesgos alcanzará los USD 87,2 mil millones para el 2032, con una tasa compuesta anual de crecimiento del 9,75%, impulsado por la demanda en aumento de soluciones que permiten evaluar los riesgos en tiempo real, cumplir con las normativas y tomar decisiones basadas en datos.
Finalmente, el regulador colombiano está combinando normas tradicionales con inspecciones más frecuentes, órdenes de mejora y hasta suspensión de actividades ante incumplimientos en SG-SST, licencias o medidas sanitarias. “Esto eleva dramáticamente el riesgo de sanciones y parálisis operativa si no hay trazabilidad y gestión sistemática del cumplimiento. Las empresas deben pasar de ‘saber dónde están los riesgos’ a una gestión preventiva real”, concluye Feres.

