Basta con escuchar una columna de opinión, redactada y leída por su autor, Marcos Fabián Herrera, a través de una estación radial, para saber la calidad de escritor que es este huilense, oriundo del municipio de El Pital, quien desde temprana edad comenzó a demostrar su sobrada capacidad para escribir.
Marcos Fabián, quien sin duda es una autoridad en temas literarios por ser un lector consagrado y poseer una memoria prodigiosa, cuenta con un acervo de conocimientos acerca del mundo de las letras que lo ubica como uno de los colombianos más versados de este ecosistema literario, que, aunque poco valorado por la mayoría de personas, es admirado y apreciado por quienes comprenden la importancia del arte de leer y escribir.
Este paisano nuestro, quien viene ejerciendo el periodismo cultural desde hace varios lustros, se ha convertido en toda una autoridad como analista y crítico literario, participando como tal en diversos periódicos y revistas, en países de habla hispana, es el autor de los libros El coloquio insolente: conversaciones con escritores y artistas colombianos, Silabario de magia, Palabra de Autor, Oficios del destierro y Un bemol en la guerra.
Por otra parte, el departamento del Huila, tierra de José Eustasio Rivera, vio nacer a otro grande de las letras, Winston Morales Chávarro, un escritor y poeta absolutamente brillante, a quien la indiferencia de la academia en este departamento desterró llevándolo a hacer su vida en otras latitudes en donde cosecha éxitos poco reconocidos y valorados en su patria chica.
Con el respeto de él y de todos, ante el desdén académico, social y político, cito a Julio Cortázar: “Cuando ya no te quieren, es fácil saberlo, aunque no te lo digan, lo sentirás en lo más profundo de tu alma, porque la indiferencia, jamás pasa desapercibida”.
Pero no quiero decir lo malo sino lo bueno, y lo bueno es mucho porque Winston ha puesto en alto no solamente al Huila sino a todo el país, con sus obras, Aniquirona (Traducido a varios idiomas), De regreso a Schuaima, Memorias de Alexander de Brucco, Summa poética, Antología, Camino a Rogitama, La ciudad de las piedras que cantan, Temps era temps, La dulce Aniquirona, ¿Adónde van los días transcurridos?, El vuelo de los pájaros azules, Espejo de obsidiana, Dios puso una sonrisa sobre su rostro, tras los hilos de Ariadna y una serie de ensayos.
Lo anterior le ha permitido ser merecedor de un sinnúmero de reconocimientos y premios, a nivel nacional e internacional.
La tercera figura es Marco Fidel Yukumá, respetado y destacado periodista y escritor, oriundo de Nátaga, bello municipio ubicado en el occidente de este departamento. Su compromiso y pasión literaria le ha permitido escribir cinco importantes y reconocidas novelas como son, Descansa en paz coronel Salas, El tropel Tama, Cuando el amor no sabe a nada, Y maldito sea el fruto, y, Septiembre y tú.
Marcos Fidel también ha sido reconocido en diferentes escenarios a nivel regional, nacional e internacional, gracias a la calidad de sus obras, las cuales merecen todos los elogios.
Hoy menciono y rindo un homenaje a estas tres mentes brillantes del mundo literario y próximamente hablaré sobre otros escritores huilenses como Jesús Rodolfo Agudelo, Salín Polanía Amézquita, Ana Patricia Collazos, Gerardo Meneses Claros, Gerardo Alvarado, Esmir Garcés, entre muchos más. Por supuesto, seguiré haciendo un juicioso recorrido para homenajear a la mayor cantidad posible; si tienen un nombre para recomendarme no duden en hacérmelo saber para citarlo.
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Por: Hugo Fernando Cabrera – hfco72@gmail.com
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