Ordenamiento Territorial en Colombia: Desafíos y Oportunidades

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En las últimas décadas se ha visto como las ciudades se han ido desarrollando, creciendo sostenidamente, muchas veces sin una regulación adecuada, sin ningún tipo de orden que fije los parámetros de su paulatina proliferación. Podemos ver claros ejemplos en nuestro país, donde hoy existen ciudades unidas que antes estaban claramente distantes.

El desarrollo de todo ámbito se basa en la anticipación, por lo que debemos planificar a tiempo, no lamentarnos cuando ya sea demasiado tarde. No solo en temas de infraestructura, a Colombia le cuesta décadas y muchas vidas aprender, tomar decisiones, cambiar realidades dolorosas.

El ordenamiento del territorio no puede ser a punta de inundaciones, avalanchas, vías colapsadas, muertos, incendios, malla vial destruida, por mencionar algunas situaciones. Los planes de reasentamiento, cambios de uso del suelo, mitigación y adaptación al cambio climático serán una constante en lo que se viene en esta década. Pasemos a pensar como Estado, pues muchos gobiernos tendrán que enfocar esfuerzos serios y recursos en materia de ordenamiento.

El ordenamiento territorial tiene como objetivo implementar una ocupación ordenada, un uso sostenible de las ciudades y regiones. Mientras las zonas rurales pierden población, las grandes ciudades no dejan de crecer, las estadísticas lo recuerdan continuamente, en el año 1900 solo el 13% de la población mundial vivía en ciudades, mientras que para el año 2030 el número de habitantes en las ciudades será el 60% de la población mundial y en el año 2050 podría llegar al 80%.

La urbanización trae consigo la aparición de asentamientos precarios que se caracterizan por ser un conglomerado de viviendas habitadas por personas de escasos recursos donde hay hacinamiento, carencia de servicios básicos como agua y saneamiento, los habitantes de estos asentamientos se ven expuestos a condiciones de pobreza, discriminación, inseguridad, altos niveles de contaminación, deficiencias en su salud y educación.

Los asentamientos precarios son producto de la incapacidad de las políticas públicas de satisfacer la demanda de vivienda digna y asequible, lo cual se traduce en una mala calidad de vida para la población; esta realidad se convierte en un reto sin precedentes a nivel económico, ambiental y social que necesita soluciones basadas en la sostenibilidad, la eficiencia energética, la creación de espacios públicos, la participación ciudadana, mucha creatividad e innovación.

Solo el diálogo, el trabajo conjunto entre el sector público, el sector privado y la ciudadanía, permitirá alcanzar una buena planeación urbanística, con acceso a vivienda digna, con suficientes áreas verdes que puedan contribuir a la creación de un entorno sano para las personas que habitan nuestros territorios.

El ordenamiento territorial en Colombia es un tema de vital importancia para el desarrollo sostenible del país. La manera en que se planifica y organiza el territorio tiene un impacto significativo en aspectos clave como el crecimiento económico, la equidad social, la protección del medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos. A lo largo de la historia, Colombia ha enfrentado desafíos en este ámbito, pero también se han presentado oportunidades para avanzar hacia un ordenamiento más eficiente y justo.

Durante gran parte del siglo XX, el país experimentó un proceso de urbanización acelerada y un crecimiento poblacional significativo, lo que llevó a un uso desordenado del territorio. La falta de planificación y regulación en la ocupación del suelo generó una serie de problemas, como la proliferación de asentamientos informales, la deforestación, la degradación del suelo y la concentración de la población en grandes ciudades, dejando regiones rurales marginadas y con pocas oportunidades de desarrollo.

En respuesta a estos desafíos, a finales del siglo XX y principios del XXI, se promovieron diversas iniciativas para establecer un marco normativo y político que buscara mejorar el ordenamiento territorial en el país. La Constitución Política de 1991 reconoció la importancia del territorio como un bien común, definiendo el ordenamiento territorial como una función esencial del Estado. Posteriormente, se crearon leyes y políticas que buscaron descentralizar el poder y fortalecer la participación ciudadana en la toma de decisiones relacionadas con el territorio.

A pesar de los avances realizados en materia de ordenamiento territorial en Colombia, aún existen desafíos significativos que deben ser abordados para lograr un desarrollo sostenible y equitativo. Algunos de los retos más importantes son los siguientes:

1) Informalidad Urbana: Aunque se han implementado programas para regularizar los asentamientos informales, todavía hay una gran cantidad de personas viviendo en condiciones precarias y sin acceso a servicios básicos en las ciudades. Es necesario fortalecer la planificación urbana, buscar soluciones integrales que ofrezcan oportunidades de vivienda digna para todos los ciudadanos.

2) Desigualdades Regionales: Existe una marcada brecha entre las regiones urbanas desarrolladas y las áreas rurales marginadas. El ordenamiento territorial debe promover políticas que impulsen el desarrollo equitativo en todas las regiones del país, asegurando que los beneficios del crecimiento económico lleguen a todas las poblaciones.

3) Explotación de Recursos Naturales: Colombia es un país rico en recursos naturales, pero la explotación no regulada de estos recursos ha tenido un impacto negativo en el medio ambiente y en las comunidades locales. Es esencial implementar una planificación adecuada que promueva la sostenibilidad ambiental y proteja los derechos de las comunidades afectadas.

4) Conflicto y Violencia: El ordenamiento territorial se ha visto afectado por el conflicto armado en diversas regiones del país. La presencia de grupos armados ilegales ha limitado la capacidad del Estado para implementar políticas y proyectos que beneficien a las comunidades locales. Es fundamental avanzar en la consolidación de la paz y garantizar la seguridad en todas las zonas del territorio colombiano.

5) Corrupción: La corrupción ha sido un obstáculo para una adecuada planificación territorial. La falta de transparencia y la mala gestión de los recursos públicos han llevado a proyectos mal ejecutados, la concentración de beneficios en manos de unos pocos. Combatir la corrupción es esencial para garantizar un ordenamiento territorial justo y eficiente.

El ordenamiento territorial en Colombia es un desafío complejo, multifacético que requiere de la colaboración y compromiso de todos los actores sociales y políticos. Avanzar hacia un desarrollo sostenible y equitativo exige superar los obstáculos históricos y actuales, promoviendo la participación ciudadana, la planificación integral, la descentralización y la protección del medio ambiente.

Es fundamental que el Estado asuma un papel activo en la definición e implementación de políticas y proyectos que beneficien a todas las regiones y ciudadanos por igual. Además, la lucha contra la corrupción, la consolidación de la paz son elementos indispensables para lograr un ordenamiento territorial justo y eficiente.

La participación activa de la ciudadanía en la toma de decisiones sobre el territorio es fundamental para asegurar que las políticas y proyectos respondan a las necesidades reales de las comunidades. Fomentar la participación ciudadana en todos los niveles de gobierno puede generar soluciones más adecuadas y legítimas.

El futuro de Colombia está estrechamente ligado a cómo se aborden los retos y se aprovechen las oportunidades en materia de ordenamiento territorial. Es responsabilidad de todos los ciudadanos, instituciones y líderes políticos trabajar en conjunto para construir un país más equitativo, próspero, en armonía con su entorno natural. Solo así podremos forjar un camino hacia un futuro prometedor para las próximas generaciones.

Por: María Fernanda Plazas Bravo
Twitter: @mafeplazasbravo

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