Esta columna no tiene como objetivo hablar mal de la administración actual, por el contrario debo reconocer que se ha avanzado en varios campos como la educación, infraestructura, espacio público y desarrollo social, pero por sobre todas las cosas en lo concerniente a transparencia, o por lo menos es la percepción general relacionada con este asunto, ya que no se sabe a ciencia cierta de acto de corrupción alguno o investigación sobre asunto grave que se esté llevando a cabo por hechos de dudosa configuración, de manera pues que no hay tema para criticar al gobierno municipal sino para resaltar y reconocer. Así como somos feroces para atacar cuando hay fallas, debemos ser dóciles para reconocer cuando se generan aciertos.
No obstante, lo que se ha logrado hacer no resulta suficiente y aún queda faltando mucho por ejecutar, es por ello que la capital del departamento del Huila no muestra esos grandes cambios que uno espera se presenten y esa disrupción o rompimiento absoluto de lo normal y cotidiano que genere una migración hacia un estado mucho más próspero no se ve o no se percibe.
¿A qué hago referencia? A temas como la transformación del sur en “Neiva la Nueva”, en donde se han venido cambiando las ollas por ciudadelas y los potreros por bellos condominios y centros comerciales. Aún falta demasiado por llevar a cabo pero vamos bien, aunque hay falencias notables en temas de seguridad urbana.
Lo preocupante es que el futuro inmediato no es muy prometedor que digamos debido a que quienes puntean hoy las encuestas y registran como posibles mandatarios locales no tienen las competencias para asumir el reto de generar ese cambio, por el contrario, preocupa que retrocedamos en lo que hemos avanzado en la presente administración y eso sí sería muy triste y caótico.
Coincido con el gran Carlos Francisco Falla cuando reconoce la valiosa labor que viene desarrollando al interior del SENA Huila el destacado líder Fermín Beltrán, un hombre que se ha dedicado a transformar la educación y generar esa ruptura en los procesos de formación que tanto se necesitan para cambiar la mentalidad de los jóvenes, algo de lo que yo he escrito mucho y compartido bastante en las instituciones universitarias en donde por gracia de Dios oriento algunas asignaturas; falta llevar este modelo educativo a todas las escuelas y colegios, y convertirlo en política educativa local.
Supongo que el SETP generará algún cambio en la movilidad de la ciudad, esa es la expectativa, pero no se producirá esa gran innovación como en Medellín en donde hay Metro Cable, Metro, Metroplús, Tranvía, etc.
Solamente tendremos unos buses un poco más grandes, pero no veremos que se organicen los mototaxistas en cooperativas para que se implementen mototaxis eléctricas como en varias ciudades en el mundo o un tranvía que comunique el norte con el sur por la circunvalar, aprovechando esa hermosa vista que ofrece el Río Magdalena y el Parque Isla. Seguiremos quemando gasolina y contaminando el medio ambiente.
Necesitamos urgentemente cambiar la mentalidad y pensar en grande de verdad, Neiva puede vivir esta transformación si introducimos en la mente que la ciudad necesita una revolución.
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Por: Hugo Fernando Cabrera – hfco72@gmail.com
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