Sufrió un paro cardiorrespiratorio en la casa de Tigre en la que se había instalado tras su operación en la cabeza.
Tristeza en el mundo del fútbol. Diego Armando Maradona, uno de los mejores jugadores de la historia, falleció este miércoles a raíz de un paro cardiorrespiratorio.
Así lo confirmaron este miércoles medios argentinos, que indican que el exjugador, que ya venía presentando problemas de salud, falleció en su casa a los 60 años.
Maradona estuvo a principios de este mes diez días internado en una clínica de Buenos Aires por anemia, deshidratación y con un «bajón anímico», pero al hacerle chequeos se le diagnosticó un hematoma subdural por el que fue operado.
Luego, el técnico de Gimnasia y Esgrima La Plata tuvo «algunos episodios de confusión» que los médicos «asociaron» a «un cuadro de abstinencia».
Su historia
Diego Armando Maradona, un niño de escasos recursos que creció con la ilusión de jugar con la selección argentina y quien es considerado por muchos como el mejor jugador de fútbol de la historia, falleció luego de sufrir un paro cardiorrespiratorio, señalaron medios argentinos.
‘El Pelusa’ nació en Lanús el 30 de octubre 1960, su niñez estuvo rodeada de pobreza y hambre, pero siempre tuvo el sueño de representar a su país en un mundial de fútbol.
Con tan solo 15 años hizo su debut en la primera división argentina jugando para Argentinos Juniors, partido que su equipo perdió 1-0 ante Talleres de Córdoba. Sin embargo, tuvo su revancha al marcar su primer gol en la máxima categoría del fútbol de su país ante San Lorenzo. Allí inició el ascenso de su carrera deportiva que lo convirtió en un ícono del fútbol.
No obstante, su sueño se hizo realidad cuando César Luis Menotti lo probó en varias ocasiones con la ‘albiceleste’ de cara al Mundial Argentina 78, pero al final la desilusión lo invadió luego de no ser convocado para el torneo.
La vida le daría una nueva oportunidad en el año 1981 al ser transferido de Argentinos Juniors a Boca Juniors, un club que para ese momento no afrontaba un buen momento económico, pero que hizo el su mejor esfuerzo por jugar entonces joven Maradona.
A los pocos meses, específicamente el 10 de abril de ese mismo año, jugó su primer gran clásico ante River Plate, equipo que también lo había pretendido. El partido terminó con una goleada de Boca 3-0 al equipo de la banda cruzada.




