La delgada línea entre la vida y la muerte

La delgada línea entre la vida y la muerte

Eran las 10:30 de la noche, estaba viendo un poco de televisión mientras conciliaba el sueño, nada que tuviera que ver con noticias, pues en Colombia la información noticiosa pasa de masacres de jóvenes y líderes sociales, a muertes por Covid-19 y viceversa, pareciera que en este país no sucediera nada más, pero eso es lo que entre comillas vende y eso es lo que pasan en todas las emisiones de estos programas, así que los evito para tratar de erradicar las pesadillas mientras duermo.

De pronto sonó mi teléfono y era un médico integrante de la familia al que todos queremos y admiramos, por su valiosa calidad humana, por su profesionalismo y entrega a sus pacientes; me estaba regresando la llamada pues había estado tratando de comunicarme con él durante este día.

Luego de un breve saludo me comenzó a narrar acerca de lo duros y pesados que habían sido esos días al servicio de una unidad de cuidados intensivos del Hospital Universitario de Neiva, viendo llegar pacientes pálidos, sudorosos, con los labios azulosos, seguramente por el pánico que causa la situación o por la dificultad respiratoria, otros que llegaban en mejores condiciones pero que con el paso de las horas se deterioraban inexplicablemente y luego de ser intubados unos días, perdían la batalla y fallecían. Sinceramente sentía en sus palabras la angustia de un médico realmente preocupado, estresado y agotado, no solamente física sino emocionalmente.

Estuvimos al teléfono unos minutos en el que realmente sentí representados en él la valerosa labor de todo el personal que se ha entregado con alma, vida y corazón, en las clínicas y hospitales, sobre todo al entender que cada uno de esos seres humanos también son hijos, esposos, padres, hermanos, ciudadanos, amigos, entre otros.

Pero como usted que está leyendo esta columna, yo también he tenido familiares y amigos muy queridos que han pasado por esta terrible enfermedad, algunos no han podido ganar la batalla y han partido al cielo en medio del dolor de sus familiares y amigos; otros, gracias a la invaluable y sacrificada labor médica han podido regresar a sus hogares, con una historia más que contar, dando gracias a Dios por esa oportunidad que se les ha otorgado de continuar su misión en la tierra.

Me decía un amigo al que aprecio mucho, que estuvo varios días hospitalizado por este terrible mal junto a otros pacientes, que luego de varios días de dado de alta, aún sentía en las noches el pitido de los monitores marcando el ritmo cardiaco de algunos de sus compañeros de sala y que de vez en cuando recordaba aquellos instantes en que se cruzaban la mirada con algunos de ellos y en sus ojos se observaba la angustia que sentían.

Quiero rendir un sentido homenaje a todo el personal de la salud que lo ha entregado todo en esta pandemia, a ciudadanos que han padecido la enfermedad y han logrado sobrevivir y a las familias de todos los que por esta causa han nacido para la vida eterna.

Adenda:

Quiero felicitar muy especialmente a Alejandro Cabrera Collazos en el aniversario número trece de su portal web TSM Noticias.

Le deseo muchos éxitos en su valiosa labor como empresario y periodista. Que sean muchos años más de creatividad, innovación, información y éxitos.

Por: Hugo Fernando Cabrera – hfco72@gmail.com
Twitter: @Hufercao04



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