En todos los medios televisivos y redes sociales, se han difundido las imágenes del fatal accidente que ocurrió el domingo anterior en las horas de la noche, y posteriormente falleció el coloso de Buenaventura Freddy Eusebio Rincón Valencia a los 55 años, tras haber permanecido tres días en la UCI de la Clínica Imbanaco de la ciudad de Cali.
Se destacó durante la década de los años 90 en el pasado siglo, como uno de los mejores jugadores del balompié colombiano, por las grandes actuaciones en los diferentes partidos de futbol, que generó alegrías y triunfos a los equipos donde tuvo la oportunidad de jugar.
Se le consideraba el mejor gambetista producto de sus talentos que tenía, que permitían definir los partidos hasta el último minuto como lo hizo vistiendo la camiseta de la Selección Colombia, ante el campeón mundial del 90, Alemania, cuando le pasó el balón en medio de las piernas al guardameta alemán, Bodo Illgner en el minuto 93, en la primera fase del mundial de Italia. Este empate le permitió a la Selección Colombiana pasar a la siguiente fase de la eliminatoria.
La afición mundial, lo recuerda todavía, porque este gol construido por todos los excelentes jugadores que conformaban el onceno de Francisco Maturana hizo detonar el canto de gol de una de las alegrías colectivas más potentes que este país recuerda y que todavía lo añoramos con mucha pasión y vibra en nuestros corazones por dicha jugada maestra.
Inclusive los hinchas del futbol extrañan dichas jugadas colectivas en la actual Selección que fue eliminada en su aspiración a Catar. Fue un gran señor jugador. Le imprimía pasión y ritmo a los encuentros donde estuvo presente.
Los medios de comunicación han difundido una radiografía en que se encuentra el pueblo colombiano, por la pérdida de este grande del balompié mundial. Estará en la cima del olimpo del futbol, por los grandes triunfos obtenidos, representando los colores del país colombiano, que generó durante su trasegar por esta vida terrenal. El mundo del fútbol está de luto tras conocerse la noticia de la muerte de Fredy Rincón este miércoles en horas de la noche.
Nacido en Buenaventura, fue en los 2.600 metros de altura de Bogotá donde su talento floreció con la camiseta albirroja de Santa Fe a finales de los 80 y de la mano de Jorge Luis Pinto.
Después de tocar el cielo italiano con las manos, llegó al América, donde fue campeón en 1992, para un año después, de nuevo con la Tricolor, ser coautor de otra página dorada de nuestro fútbol: la victoria 5-0 contra Argentina en Buenos Aires que nos dio la clasificación al Mundial de Estados Unidos 1994, el que a la postre sería su momento más bajo como futbolista. Su despliegue de calidad en el Monumental le permitió consolidar su paso al Palmeiras de Brasil y, poco después, otro hito en su vida y en la del país: ser el primer colombiano en vestir la camiseta del Real Madrid.
Es en este rincón de la memoria donde hoy todos lloramos la inesperada y absurda partida de Freddy, a sus 55 años. Uno de los más grandes ídolos que el balompié le ha dado al país en toda su historia.

