La familia del niño de 11 años, secuestrado durante 18 días en Jamundí (Valle), confirmó que pagaron por su rescate a un grupo armado ilegal, presuntamente disidencias de las Farc, luego de que, según ellos, funcionarios del Estado les aconsejaran hacerlo ante la falta de avances por parte de las autoridades.
En entrevista con La FM, el tío del menor señaló que fue una familiar quien negoció directamente con los captores, logrando su liberación. Denunció además que el Estado no intervino activamente en el proceso y criticó el abandono institucional, afirmando que ni el presidente Gustavo Petro ni otros representantes del Gobierno se comunicaron con ellos.
#ATENCIÓN | Esta es la llegada de Lyan Hortúa a la clínica Valle de Lili en Cali tras se liberado y entregado a la Defensoría del Pueblo. pic.twitter.com/CAfKRay2D3
— Noticias RCN (@NoticiasRCN) May 21, 2025
La familia, que quedó endeudada tras pagar una suma elevada, asegura no tener vínculos con actividades ilegales y cree que fueron blanco de los delincuentes por malinterpretaciones relacionadas con su negocio de joyería. El niño fue entregado por sus captores a campesinos en zona rural y luego regresó a su hogar.
Las autoridades, por su parte, niegan tener conocimiento del pago. Este caso ha generado indignación nacional por la aparente indiferencia del Estado y la vulnerabilidad de la infancia frente al accionar de grupos armados ilegales.


