Hay actitudes que demuestran madurez, sensatez y carácter. Esa fue, precisamente, la que percibí al observar un video publicado por Jorge Andrés Géchem Artunduaga, aspirante a ocupar el cargo de alcalde de Neiva, quien, con profundo sentido humano, hizo un llamado a toda la comunidad y a los diferentes actores políticos para suspender, por unos días, las acciones proselitistas y generar una gran unión en torno a nuestros compatriotas afectados por la tragedia ocurrida el pasado 10 de agosto.
Dice Jorge Andrés en su publicación, y me tomo el atrevimiento de citarlo directamente: “En los momentos difíciles, cuando una tragedia nos golpea, lo más importante es permanecer unidos.
Hoy, frente a la terrible tragedia que enluta a nuestros hermanos de Caldas, Risaralda, Quindío, Valle del Cauca y Chocó, y por ende a todo el país, no podemos ser indiferentes.
Por eso quiero hacer un llamado especial a toda la comunidad neivana y quiero hacer este mismo llamado a toda la clase política regional, sin importar nuestras diferencias ideológicas, para que hagamos una pausa en nuestras diferencias y unamos voluntades para extender una mano amiga a quienes hoy lo han perdido todo, a quienes están sufriendo y necesitan saber que no están solos.
Desde este momento comenzaremos a tender puentes con empresarios, dirigentes políticos, líderes sociales, organizaciones y ciudadanía para poner en marcha, inmediatamente, un gran centro de acopio en Neiva, para ayudar a nuestros hermanos damnificados. Porque una tragedia puede golpear a una región, pero la solidaridad puede unir a todo un país”.
Esto es coherencia. Esto es estar conectados con la realidad. Esto es, ante todo, obrar como seres humanos.
Y digo esto porque, en momentos como el que atraviesa buena parte de nuestro país, lo menos importante debería ser el protagonismo individual. Lo verdaderamente importante es que seamos capaces de hacer sinergia, unir esfuerzos y contribuir, desde nuestras posibilidades, a hacer un poco más llevadero el dolor de quienes lo han perdido todo.
En circunstancias como estas, las diferencias políticas pueden esperar. Las campañas pueden esperar. Las discusiones y los intereses particulares pueden esperar. Pero el dolor de nuestros compatriotas, no.
Por eso considero acertado y oportuno el llamado de Jorge Andrés. No se trata simplemente de un mensaje más en redes sociales ni de una declaración coyuntural. Se trata de entender que existen momentos en los que la condición humana debe estar por encima de cualquier aspiración política.
“Hoy nuestros compatriotas, golpeados por la tragedia del pasado 10 de agosto, necesitan de todos nosotros. Es momento de apoyarnos, de ayudar y de demostrar que, ante el dolor, los colombianos sabemos estar unidos”.
Esa, a mi juicio, es verdaderamente la manera de alcanzar grandes objetivos: entender que liderar no siempre significa encabezar una marcha, pronunciar un discurso o buscar los reflectores. A veces, liderar significa saber cuándo hacer una pausa, tender la mano y convocar a los demás alrededor de una causa que nos pertenece a todos.
—
Por: Hugo Fernando Cabrera – hfco72@gmail.com
X: @Hufercao04


