El café es mucho más que una bebida en Colombia, es parte esencial de la cultura y la identidad del país. Con un impacto económico significativo; según datos del Ministerio de Agricultura, la caficultura genera 700 mil empleos, 3.7 veces más que los generados por los sectores floricultor, palmicultor, bananero y azucarero juntos.
El café se ha convertido en uno de los motores clave de la economía colombiana. Es un producto que históricamente ha marcado el desarrollo de la agricultura colombiana y que aún constituye la principal fuente de ingreso para aproximadamente medio millón de familias de pequeños productores en el país y 25 millones a nivel mundial.
Se estima una producción de 12 millones de sacos en el 2023, siendo el Huila el departamento más productivo con 35 municipios cafeteros y cerca de 85.757 caficultores. Colombia produce café 100% colombiano tipo arábica, un café de gran calidad y diversidad de sabores, contamos con una geografía privilegiada que, gracias a múltiples pisos térmicos, permiten producir diferentes variedades de café: desde los más intensos hasta los más suaves. Además, la pasión que ponen nuestros cafeteros a su labor, contribuye a que nuestro café sea reconocido como el mejor del mundo.
Para Colombia el café es de vital importancia. La sostenibilidad dentro de la industria del café es importante para la tierra, para las comunidades e importante para los productores. Al menos el 42% de las fincas colombianas cuentan con certificación o prácticas sustentables en algún grado, esa cifra se debe aumentar.
Es más, muchos productores de café están aplicando prácticas sostenibles, pero no pueden obtener la certificación debido a la falta de recursos económicos. Se debe seguir trabajando y pensar no solo en el futuro, sino también en el presente de la caficultura, para llevar a todo el país a estándares sustentables; para alcanzarla es preciso tener claridad sobre lo que significa la sostenibilidad y darle agilidad a los planes establecidos para lograrla.
En 1987, la Comisión Brundtland (Comité encabezado por la Dra. Gro Harlem Brundtland, entonces primera Ministra de Noruega, responsable de elaborar en 1987 a petición de las Naciones Unidas el informe Brundtland, documento en el que se introduce por primera vez el concepto de desarrollo sostenible) de la ONU definió la sostenibilidad como: “satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.
Suena simple, pero ¿qué se necesita? ¿Todos compartimos lo mismo? ¿Quién es la generación futura? Podríamos, de hecho, ¿ser nosotros esa generación futura? Uno de los mayores desafíos es tener definiciones, alguna vez escuché decir a alguien que hablar de sostenibilidad es como hablar del cuadrado, del círculo. Hay muchas interpretaciones. Hay cosas que son posibles y otras que no. Pero lo que podemos hacer a través del consenso, es desarrollar objetivos y fines concretos.
La definición en la que la mayoría de nosotros podemos estar de acuerdo es que la sostenibilidad es “la forma correcta de vivir”, ese debe ser el principio y se centra en el bienestar para todos. La sostenibilidad se basa en tres pilares: desarrollo ambiental, social y económico. Entonces, ¿es la sostenibilidad la forma correcta de vivir para el desarrollo en estas áreas? Y, como industria cafetera, ¿se puede desarrollar objetivos compartidos para toda la industria relacionados con esto?
Es posible producir café con prácticas de producción sostenible como la disminución del uso del agua, la reducción de la contaminación en cauces hídricos, el uso racionalizado de agroquímicos, la reducción de desechos orgánicos y la conservación del suelo, el sector cafetero ha implementado programas y prácticas para promover la sostenibilidad en toda la cadena de producción del café.
Desde la institucionalidad se deben garantizar los recursos, las inversiones, la continuidad de los programas que permitan que, en las fincas cafeteras, se apliquen técnicas de cultivo orgánico evitando el uso excesivo de productos químicos, lo que contribuye a la preservación de la biodiversidad y la salud del suelo.
Además, se fomenta la conservación de los bosques nativos y se promueve la plantación de árboles en los cafetales para proporcionar sombra y hábitats para la fauna local. Estas prácticas ayudan a proteger los ecosistemas, conservar la flora y fauna autóctona y mitigar el impacto ambiental de la producción de café.
El compromiso medioambiental de los caficultores colombianos también se refleja en la gestión responsable del agua, implementando técnicas de riego eficiente, promoviendo la reutilización y el reciclaje del agua en los procesos de producción del café. Estas acciones demuestran el compromiso a largo plazo de los caficultores colombianos para preservar el entorno natural y garantizar la sostenibilidad de la producción de café.
No se puede dejar de lado, que el cambio climático es una de las principales amenazas para la producción de café. Se ha trabajado con dedicación, en desarrollar un cultivo de café climáticamente inteligente, con variedades resistentes a las enfermedades y mayor adaptación a la variabilidad climática.
El desarrollo de estrategias de adaptación al clima, el uso de variedades mejoradas de café, una mejor gestión de los recursos del suelo, el agua, un mejor acceso a la información climática, son algunos ejemplos que podrían ayudar a construir un sector cafetero más sostenible, fuerte a la luz del cambio climático.
En septiembre de 2021, el gobierno nacional aprobó una estrategia de crecimiento sostenible para el sector cafetero colombiano. Cuenta con un fondo inicial de USD$9 millones, utilizados durante un período de nueve años. Esta estrategia tiene como objetivo abordar el acceso limitado de los agricultores a los activos productivos, la inestabilidad de los ingresos, las barreras comerciales al comercio, la infraestructura pública insuficiente que afecta la cadena de suministro del café, incluidas las redes de carreteras inadecuadas y, la baja conectividad digital en las zonas agrícolas.
Para asegurar la rentabilidad y sostenibilidad del sector, es crucial desarrollar y adoptar innovación y nuevas tecnologías que puedan contribuir a reducir los costos de producción y al mismo tiempo aumentar la productividad.
Sin embargo, las amenazas actuales y futuras a la industria cafetera de Colombia siguen siendo numerosas. La fortaleza de este importante gremio está en promover, apoyar y apalancar una caficultura verdaderamente sostenible, con acciones importantes y concretas teniendo en cuenta las dimensiones ambiental, económica y social. La sostenibilidad ambiental debe ser un ‘must’ (deber u obligación de hacer algo) ante la emergencia climática.
El cultivo de café en Colombia captura 5,2 veces la cantidad de carbono que emite. Los cafeteros del país han plantado (y continúan plantando) millones de árboles nativos mediante la implementación de sistemas agroforestales para la producción de café (bajo sombra), evitando la degradación forestal, la deforestación en los sistemas cafeteros, un compromiso claro para proteger el medio ambiente y la biodiversidad.
Pero, en este preciso momento, se requieren acciones más decididas, de todos los actores. Brindar soluciones integrales para equilibrar los ingresos de los productores (costo de producción + rentabilidad justa) y el desarrollo social (calidad de vida) con una producción resiliente al clima y una mejor preservación del capital natural en las zonas cafeteras.
La sostenibilidad es un objetivo ambicioso, pero la industria del café debe trabajar para lograrlo. Porque sin él, simplemente se cultiva, se tuesta y consumimos café. Necesitamos proteger a los miembros de la cadena de suministro del café hoy, sin dañar a quienes formarán parte de ella mañana. Entonces, para hacer de la sostenibilidad un proceso exitoso, se debe trabajar de la mano con la comunidad cafetera, estableciendo prioridades y fijando fechas para el cumplimiento de los acuerdos.
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Por: María Fernanda Plazas Bravo – Twitter: @mafeplazasbravo
Ingeniera en Recursos Hídricos y Gestión Ambiental
Especialista en Marketing Político – Comunicación de Gobierno
Universidad Externado de Colombia

