Los pagos por extorsiones son cada vez mas comunes y un secreto a voces no solo en la comunidad sino en la Fuerza Pública.
Por ejemplo, en el municipio de Baraya, Huila, comerciantes fueron citados por integrantes del bloque Jorge Suárez Briceño, disidencia de las Farc al mando de Alexander Díaz Mendoza, alias «Calarcá», para imponerles el pago de extorsiones conocidas como “vacunas”.
Las convocatorias fueron dirigidas por alias «Víctor Chala», señalado como jefe de finanzas de la estructura, y responsable directo de la presión económica ejercida sobre la población civil.
Los comerciantes fueron reunidos en la vereda Los Laureles y obligados a desplazarse a pie hasta una zona rural del corregimiento San Andrés de #Tello, donde permanecieron durante varias horas bajo amenazas, mientras escuchaban las imposiciones de la organización armada.
Las exigencias, aplicadas sin distinción, afectaron a pequeños comerciantes, distribuidas de la siguiente manera:
● $1.000.000 para vendedores informales
●$2.500.000 para comerciantes, punto fijo
●$3.000.000 para tiendas, supermercados, misceláneas
●$4.000.000 para salas de belleza, estilistas
●$7.000.000 para ferreterías y comerciantes posicionados
El caso más alarmante fue el de un comerciante de abarrotes, a quien alias «Víctor Chala» exigió $100 millones, lo que provocó una discusión directa con el cabecilla guerrillero.
“Trabajamos para la guerrilla”, confesó uno de los afectados, con impotencia. Durante el encuentro, los disidentes también insultaron al alcalde municipal y a su gabinete, acusándolos de no acatar a sus intereses.
La estructura criminal que hoy intimida a la comunidad, se ha fortalecido tras la finalización de las mesas de diálogo, pero el Ejército Nacional y la Policía Departamental, han unido esfuerzos operativos y de inteligencia para dar con la captura o neutralización de varios de sus integrantes, y sin ninguna duda, esa misma respuesta contundente recaerá sobre quienes hoy continúan sembrando el miedo en la región.

