- Las billeteras digitales han revolucionado el mercado financiero porque han entrado nuevos actores que no necesariamente son bancos, aunque las principales billeteras estén respaldadas por ellos, lo que ayuda a bancarizar a muchas personas al sistema financiero.
- La revolución se debe al cambio de dinámica en el modelo financiero que pasó de la presencialidad, pago de cuotas altas y una experiencia lejana, por uno digital que ofrece simplicidad y gratuidad.
- Hablar de billeteras digitales en Colombia ya es sinónimo de inclusión financiera porque ha permitido la bancarización de personas de estratos socioeconómicos del 1 al 3, pero también porque le dio la posibilidad de este manejo financiero a personas de las zonas rurales.
Con el incremento de la conectividad, la penetración de teléfonos inteligentes y la acelerada digitalización que vivió el país con la llegada de la pandemia, muchos sectores, como el de las billeteras digitales, vivieron un crecimiento sostenido en usuarios. Este instrumento de operaciones financieras cobró especial relevancia en la cotidianidad de los colombianos, por facilitar el proceso financiero sin necesidad de moverse de sus hogares y sin cobros extras.
“Estos mecanismos virtuales, seguros y rápidos permiten hacer operaciones financieras por medio del teléfono o dispositivo móvil sin tener que estar matriculando una cuenta bancaria o tarjeta, sin tener que hacer un proceso de registro, ni estar vinculado a una entidad financiera. Además, ofrecen opciones y facilidades para guardar, transferir y recibir dinero sin tener que asumir grandes costos, pagar productos y servicios, recibir remesas y subsidios, solicitar préstamos personales de emergencia, en especial para personas no bancarizadas o con difícil acceso a entidades financieras”, explica Iván Francisco Tunjano, docente de la Escuela de Administración y Competitividad del Politécnico Grancolombiano.
Eso ha revolucionado el mercado financiero porque han entrado nuevos actores que no necesariamente son bancos (aunque las principales billeteras estén respaldadas por ellos, lo que ayuda a bancarizar o a acercar a muchas personas al sistema financiero).
La revolución se debe al cambio de dinámica en el modelo financiero que pasó de la presencialidad, pago de cuotas altas y una experiencia lejana, por uno digital que ofrece simplicidad y gratuidad. El docente resalta que estas opciones digitales son más usadas que las tarjetas de crédito porque ofrecen flexibilidad y velocidad, sin sacrificar la seguridad, lo que permite que, así pierda el celular, el dinero esté protegido.
Sin embargo, a pesar de su gran acogida, es necesario resaltar cuáles son las dos grandes diferencias que se presentan entre una billetera digital y una cuenta de ahorro en el sistema financiero tradicional: “La primera consiste en los topes o restricción de movimientos que pueden hacen las personas, estos son exigidos por el SARLAF (Sistema de Administración del Riesgo de Lavado de Activos y de la Financiación del Terrorismo) buscando impedir que los usuarios de las billeteras manejen montos muy altos; las cuentas de ahorro no tienen esta restricción. La segunda diferencia es el pago de rendimientos sobre los saldos que se tengan, pues las billeteras no lo hacen y las cuentas de ahorro pueden o no pagar”.
Hablar de billeteras digitales en Colombia ya es sinónimo de inclusión financiera, no solo porque ha permitido la bancarización de personas de estratos socioeconómicos del 1 al 3 que antes no veían la posibilidad y la necesidad de tener una cuenta bancaria o manejar su dinero a través de un mecanismo bancario; sino también porque le dio la posibilidad a personas de las zonas rurales, quienes ven grandes beneficios por el ahorro de tiempo al no tener que desplazarse, lo que también les implica un ahorro económico.
Esto se evidencia en último informe de Kushki que reveló cuántos colombianos utilizan las billeteras digitales. Haciendo un recuento, desde el 2021, el uso de estas soluciones tecnológicas creció un 195% y sigue en aumento a tal punto que para el 2022 el país superó la barrera de 90% en bancarización llegando a tener un alcance del 76% de la población, lo que equivale a más de 30 millones de usuarios, es decir, ocho de cada 10 colombianos ya usan billeteras digitales. Lo que a su vez disparó el crecimiento del e-commerce a una tasa anual del 25%, superando los US $20.000 millones.
Estas cifras también reflejan el interés de los colombianos por opciones digitales como DaviPlata y Nequi, siendo estas las apps con mayor número de usuarios, con 16 millones, seguidas de Movii con 4 millones, Tuya Pay con 1,3 millones, Dale! con 1 millón, Nubank con 565 mil, Lulo Bank con 250 mil y Ualá con 170 mil.
“Y confirma una vez más el trabajo que se está desarrollando en Colombia en materia de inclusión financiera y digitalización. No obstante, a pesar de este notable avance, aún existe la oportunidad de continuar impulsando la inclusión financiera en todo el territorio nacional con estas plataformas populares de amplio crecimiento para que cualquier persona o comercio logre ser parte de esta economía digital”, concluyó el docente del Politécnico Grancolombiano.




