Los huilenses añoramos el desarrollo de las festividades sampedrinas a finales del siglo pasado, porque las condiciones de seguridad eran mejores que las que se tienen actualmente cuando las familias salen a disfrutar los desfiles y los eventos folclóricos que se tienen programados.
Asistir hoy a los desfiles con nuestros seres queridos y amigos, se ha convertido en una completa odisea. No se puede ocultar la latente inseguridad que gira alrededor de los sitios donde nos ubicamos para observar los desfiles o un evento cultural. La presencia de pandillas está al orden del día.
Están desbordando la capacidad de respuesta de la fuerza pública. En grupos o gavillas le caen a las personas para hurtarle sus pertenencias, so pena de ser lesionados.
En el departamento del Huila, mientras las familias se encuentran celebrando las festividades sampedrinas, los medios de comunicación están difundiendo los más crueles y aberrantes hechos de atracos y asaltos que están afectando su integridad física y su patrimonio económico.
La presencia de pandillas, que erróneamente se escudan dentro de la celebración de los diferentes actos para cometer toda clase de delitos, que están generando una zozobra y un temor a las familias que asisten a dichos eventos. No podemos permitir que estos espectáculos se conviertan en escenarios de violencia y de inseguridad ciudadana.
Paralelo a lo anterior, el consumo de sustancias psicoactivas a plena luz del día se ha vuelto un paisaje en pleno desarrollo de estos desfiles. Es incómodo el humo de marihuana y el olor nauseabundo de estos alucinógenos, que están degradando el ambiente de las festividades.
Pero hay otra amenaza que colocan en serio riesgo a los propios y visitantes a estas festividades sampedrinas. Es el consumo de licores adulterados. Cuando el ser humano consume esta clase de bebidas, está expuesto a sufrir serias afectaciones a su salud, desde un dolor fuerte de cabeza, daños en el cerebro, hígado y puede producir ceguera e inclusive la muerte.
Pero desafortunadamente existen algunos mercaderes que están creando una industria ilegal de fábricas de éstos, comúnmente denominadas alambiques en algunas regiones de Colombia. Además, las finanzas públicas de los entes departamentales están siendo amenazadas por la producción y distribución de estas bebidas alcohólicas ilegales.
Así se busca fortalecer la cultura de la legalidad, para que los huilenses contribuyan mediante hábitos sanos, como comprar en sitios autorizados estas bebidas etílicas y así fortalecer el buen desempeño fiscal y contributivo de las finanzas departamentales, lo mismo que proteger su salud.
Igualmente, los conductores no deben conducir bajo los efectos del alcohol y del consumo de sustancias psicoactivas, porque pueden convertirse en una de las peores decisiones de sus vidas, por la pérdida del equilibrio emocional y sicomotriz que alteran el uso de la razón y de la lógica al manejar un vehículo, que les puede ocasionar multas millonarias y condenas carcelarias.
Así, mismo debemos acatar las directrices biosanitarias de las autoridades del Sistema Nacional de Salud, para minimizar los riesgos de una eventual 5° ola de contagios por Covid, que puede generarse en el país. Todas las anteriores recomendaciones para gozar las festividades.

