El Concejo de Neiva ha sido objeto de constantes críticas, debido a que últimamente no parece una corporación que estuviera integrada por gente seria que represente a la ciudadanía, que trabaje en equipo en pro del desarrollo y del bien común de los neivanos sino un grupo de 19 personas caprichosas y con innumerables intereses particulares.
Es curioso ver como en campaña prometían debates con altura y hoy, nos han demostrado que en realidad son más de lo mismo, debates vacíos, una lucha de egos y rencillas personales que poco o nada aportan al desarrollo de nuestro municipio, y en cambio los temas de ciudad que sí son importantes y que se deben tratar se dejan a un lado.
Prueba de ello es que el tiempo de las sesiones extraordinarias convocadas por el señor Alcalde para el estudio y aprobación de unos proyectos específicos, se les fue discutiendo vanamente sobre las condiciones de la convocatoria adelantada por la mesa directiva del Concejo para la elección del cargo de secretario general de la corporación, cuando al secretario no lo elige la mesa directiva sino el concejo en pleno, SÍ, los diecinueve concejales, con la aprobación de las mayorías y con el voto negativo de uno que otro concejal.
Igualmente, ha suscitado revuelo la propuesta de la descentralización del Concejo de Neiva, donde muchos coinciden en que en efecto es necesaria para así poder tener autonomía y realizar controles políticos sin estar atados administrativamente a la voluntad del alcalde de turno, pero no coinciden en que esta se lleve a cabo este mismo año, sino que inicie en el 2021.
Lo anterior, aludiendo que no ven con buenos ojos que quien preside actualmente la corporación, que dicho sea de paso es una mujer, pueda nombrar a las personas que van a conformar la planta de personal de la corporación una vez esta se descentralice, sino que le dejen esta labor al nuevo presidente el año entrante.
Yo me pregunto, ¿en serio les causa tanto escozor la idea de que una mujer lidere este tipo de proyectos y pueda realizar los nombramientos?, ¿es mal visto si quien nombra las personas es ella, quien además actualmente es la ordenadora del gasto y estaría plenamente facultada para ello, pero si lo hace el nuevo presidente el otro año entonces está bien?
Creo que debemos dejar a un lado esta clase de pensamientos retrógradas, y entender que estamos en el siglo XXI y los roles de liderazgo actualmente son asumidos por mujeres muy capaces y que se han ganado esos espacios a pulso, pues históricamente está demostrado que a ellas nada se les ha regalado, todo ha sido producto de una incansable lucha que hoy por hoy siguen librando, y que pese a las vicisitudes y las talanqueras puestas por quienes no soportan la idea de que una mujer ejerza el liderazgo de importantes entidades y corporaciones, ellas siguen ahí demostrando todos los días que están en esos cargos porque merecen estarlo.
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Por: Jhon Jairo García García – jhonjairo12a@gmail.com
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