- De acuerdo con estadísticas de la organización Sleep Advisor, desde 1942 el promedio de horas que dormimos ha disminuido en un 13 %. Esto significa que de 7,9 horas que solíamos tener de descanso, hemos pasado a tener tan solo 6,8.
- Cuando las personas trasnochan, aumentan de manera involuntaria el consumo de carbohidratos durante el día, debido a su alto contenido energético.
La obesidad y el sobrepeso son enfermedades que padecen el 56.4 % de la sociedad colombiana, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional de Colombia (ENSIN) 2015. Para prevenirla, hay diferentes rutas y estrategias, desde mantener una alimentación saludable, realizar deporte y actividad física, hasta dormir bien. Según diversos estudios, la obesidad puede estar ligada a dormir de manera irregular. Esto sucede porque el mal descanso afecta la regulación del apetito, el metabolismo de la glucosa y aumenta la presión arterial.
De acuerdo con estadísticas de la organización Sleep Advisor, desde 1942 el promedio de horas que dormimos ha disminuido en un 13 %. Esto significa que de 7,9 horas que solíamos tener de descanso, hemos pasado a tener tan solo 6,8 a nivel global. En Colombia dormimos en promedio 6,75 horas, una cifra por debajo de lo recomendado para un descanso óptimo. El doctor Ricardo Rosero, médico internista y endocrinólogo, asegura que no tener las horas necesarias de sueño puede afectarnos y contribuir al desarrollo de enfermedades porque “cuando las personas trasnochan aumentan, de manera involuntaria, el consumo de carbohidratos durante el día”. Esto quiere decir que el cuerpo pide más alimentos ricos en grasa, que tienen un mayor contenido energético para compensar el trasnocho o la falta de descanso adecuado.
La publicación The American Journal of Human Biology asegura que tener menos de seis horas de sueño puede llevar a que se aumente el índice de masa corporal (IMC) y, por ende, ocasionar obesidad en las personas. Según la revista, cuando ocurren restricciones en el descanso hay un cambio en la secreción de hormonas que controlan temas como la saciedad o el hambre en el cuerpo, lo que puede llevar al incremento de la ingesta y a una baja compensación. “Dormir bien ayuda a evitar estrés y desordenes como la depresión o ansiedad, llevan a las personas a comer más de lo necesario como mecanismos de defensa”, asegura Rosero.
Al igual que otras enfermedades, los trastornos del sueño deben ser tratados por un médico, por lo que ante cualquier señal de alerta es recomendable visitarlo. La diabetes, la pérdida de memoria, el deterioro de los huesos y diferentes tipos de cáncer, son otros de los padecimientos que pueden generarse por mantener pocas horas de sueño.
Por esto, el internista y endocrinólogo Ricardo Rosero ofrece los siguientes consejos:
- No es necesario dormir ocho horas. Esto depende de cada persona y necesidad. En promedio, se recomienda un poco más de siete horas. Si duerme menos, se despierta constantemente durante la noche o duerme demás, es recomendable visitar al médico.
- Su salud puede estar en riesgo si tiene menos de seis horas de descanso cada día o tiene horarios irregulares para ir a la cama.
- La cama es para dormir. Otras actividades como trabajar, comer o ver televisión no deberían realizarse allí.
- Es importante mantener un ambiente adecuado en la habitación en la que va a descansar: debe estar oscura, con una temperatura adecuada y sin televisión o aparatos electrónicos.
Finalmente, el experto resalta que “ser feliz es otro de los mecanismos para prevenir la obesidad”.


