¿Necesario, útil o elefante blanco?
La semana pasada señalé algunos casos de obras inconclusas, de elefantes blancos y de casos de presunta corrupción que han ocurrido en buena parte de los municipios del Huila. Uno de ellos el proyecto del velódromo de Pitalito, planificado y contratado durante la alcaldía de Pedro Martín Silva, al que se le han invertido ya $5.200 millones y le faltan, según el alcalde Miguel Rico, otros $2.000 millones para terminarlo.
Me han enviado información y he revisado datos que son muy interesantes y valiosos para sopesar y valorar qué tan conveniente, necesario y útil era y es el velódromo en Pitalito. El proyecto nació cuando dos ciclistas de Pitalito, Harold Tejada Canacué y Juan Felipe Guzmán ganaron ocho medallas, siete de ellas de oro, en un campeonato nacional de pista en Cali. Tejada es hoy miembro del equipo profesional EPM de Medellín y acaba de competir en el Tour del Avenir, ya está pues camino a la élite del ciclismo nacional.
Ante la petición de los dos ciclistas, y por supuesto la afición del alcalde Pedro Martín por este deporte, comenzó el proyecto pensando en que la pista en ciclismo es fundamento para la ruta, y en ser un espacio regional para Huila, Caquetá, Putumayo, Tolima y Cauca pues no todo tiene que hacerse en Neiva o Bogotá.
El velódromo quedó, al terminar el gobierno de Pedro Martín Silva, con el 93% de ejecución, es decir faltando apenas el 7% y en estos casi 3 años de gobierno de Miguel Rico no se ha podido terminar. Es cierto que sí fallaron los diseños, pero el contratista fue sancionado por ello con la máxima sanción posible y se supone que el supervisor o interventor también debería haber sido investigado y sancionado.
Empresas Públicas de Pitalito certificó en su momento que sí se podían disponer en ese sector las aguas lluvias, que el terreno sí es apto para el velódromo, contrario a lo que afirma la Contraloría General de la República.
En las actas de empalme del gobierno de Martín con el de Rico se consignó que el velódromo estaba casi listo.
Coldeportes dio siempre el visto bueno al proyecto y fue aprobado por el órgano colegiado OCAD Departamental, conformado por Planeación Nacional, Planeación del Huila y la Alcaldía de Pitalito.
Se planificó como desarrollo de la Villa Olímpica, escenario que nació a mediados de los años 80 pero nunca tuvo avances más allá de la cancha de fútbol y la pista de atletismo de tierra, con unas pocas gradas.
Igualmente, quedaron en el banco $1.600 millones para la pista sintética en la cancha de fútbol en la Villa Olímpica, como lo ha reconocido el actual alcalde Miguel Rico ¿Por qué no se han invertido? Rico dice que se hará un proyecto más grande para esa zona de fútbol. También quedaron diseñadas las piscinas olímpicas de natación, que tampoco se han hecho.
Aunque la Villa Olímpica de Pitalito se comenzó a construir en los años 80, cuando se proyectaron los nuevos escenarios de patinódromo, velódromo, piscinas y gramilla para la cancha de fútbol, no aparecían los títulos de propiedad a nombre del Municipio. Demoraron dos años en legalizarlos.
Ahora bien, si el velódromo será útil y será usado como debe ser, como epicentro del ciclismo para el Surcolombiano, es el paso siguiente cuando se termine. Y su desarrollo es un proyecto adicional. Lo peor que podría pasar es lo que ha pasado: que ese 7% pendiente sigue ahí, seguramente con algunas obras adicionales dada la demora en terminarlo. El velódromo tiene que terminarse y ponerse en funcionamiento.
Si era necesario en su momento, algunos pensamos que no, que Pitalito tenía y tiene prioridades enormes como algunas que pocos vemos: por ejemplo, salvar las quebradas y los ríos Guarapas y Guachicos, altamente contaminados. El entonces alcalde Pedro Martín, Coldeportes y el OCAD consideraron que sí era necesario y que su construcción era parte de la lucha del Estado contra el consumo de drogas en la ciudad.
El ex alcalde Martín me ha dicho que no dará declaraciones sobre este tema y que prefiere esperar el llamado de los órganos de control para explicar a fondo la utilidad, transparencia y necesidad del velódromo.
El alcalde Miguel Rico ha dicho que recibió facultades de endeudamiento por $1.000 millones, más $900 millones que espera por regalías, para terminar la obra. No parece lógico que para una obra que va en el 93%, con inversión de $5.200 millones, se necesiten casi $2.000 millones más para el 7%; en simple lógica financiera, se requerirían menos de $700 millones. Pero quedamos pendientes de que nos expliquen mejor esas cifras.
Por ahora, hemos dicho. Pero el tema sigue abierto.
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Por: Melquisedec Torres Ortíz
Twitter: @Melquisedec70 – chillurco1970@yahoo.com


