En un país como el nuestro, donde pulula la corrupción en todos los sectores, quien se atreve a denunciar a los triquiñuelos, corre el riesgo de ser linchado, despedido y señalado por los mismos ladrones, cómplices y gran parte de la ciudadanía que cohonesta con la delincuencia.
Para quienes apostamos a hacer las cosas bien, nos aterra ver cómo el presidente de la Dimayor, Jorge Fernando Perdomo, hoy está en la mira de una jauría de ratas que quieren devorarlo porque tuvo el valor moral de denunciar a quienes se atornillaron por décadas en los altos cargos en el fútbol y se dedicaron a llenar sus bolsillos de dólares y a acabar con la honorabilidad y el buen nombre del fútbol colombiano.
No está bien que un grupo minoritario pretenda sacar a sombrerazos a Jorge Fernando Perdomo, que lo único que ha hecho es representar y defender los intereses de todos los clubes sin excepción, con idoneidad, honestidad, honorabilidad, responsabilidad y seriedad.
Queda en la sensación que existe un afán por acabar con los valores y principios en fútbol y en ese sentido lo lógico para los hampones es buscar la salida de Jorge Fernando Perdomo, pues se convirtió en su lente angular y no se acomoda a su modus operandi.
Lo que más me sorprende es ver la actitud de algunos periodistas, como Iván Mejía, quien antes criticaba y señalaba de bandido al mismo directivo que hoy denuncia Jorge Fernando Perdomo y se limite a cuestionar a quien así como él tuvo la gallardía de dejar a la luz pública la manera como se viene comportando el directivo que maneja el fútbol aficionado en Colombia.
Como periodistas tenemos la obligación de informar y denunciar a quienes están haciendo mal las cosas, pero por lo visto hay quienes pretenden castigar, fustigar y acabar a quienes se van por el camino del bien y como pistoleros disparan a donde sea y como sea para acallar a los buenos.
San Agustín decía que la verdad es como un león, no tienes que defenderla, déjela suelta y se defenderá a sí misma. Frase que sirve como bálsamo para quienes creemos en el liderazgo de Jorge Fernando Perdomo, un huilense serio y sin ninguna tacha en su hoja de vida y sin deuda alguna con la justicia nacional e internacional.
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Por: Carlos Andrés Vargas Tamayo
@averiguelovarga

