Díganme si no es verdad, pero el 19 de marzo pasado no se podía entrar a Facebook sin encontrarse con publicaciones de amigos, conocidos o compañeros de trabajo poniendo el grito en el cielo porque nadie recordaba el Día del Hombre.
¡Pobrecitos! Tuvieron que hacer el papelón del caballero el 8 de marzo y ahora que es su turno esas malas mujeres no pudieron comprarles ni un dulce.
¿Somos unas desalmadas? Claro que no, lo que pasa es que como dijo Santos del paro agrario del 2013 “ese tal Día del Hombre no existe”. Como raro, nos contaron mal el cuento, porque lo que sí se celebra el 19 de marzo es el Día de San José “esposo de María y padre putativo de Jesús”, como dice la Novena de Navidad.
Por cierto, así como el 8 de marzo se conmemora la lucha de las mujeres por sus derechos laborales y no precisamente la ternura, el amor y o la delicadeza tradicionalmente asociadas a lo femenino, San José no es homenajeado por el simple y aleatorio hecho de ser hombre.
El mérito que hace acreedor a este personaje de tanto agasajo (con día festivo incluido) está asociado con su decisión de convertirse en el padre adoptivo de un hijo que no era suyo.
Según lo describe la Iglesia, San José asumió con responsabilidad, dedicación y ternura la crianza del hijo de María, a quien amó como propio. ¡Igualito a esos 1744[1] hombres del Huila denunciados por alimentos de enero a junio del 2017!
Otro dato curioso ¿sabían ustedes que San José es llamado “El Santo del Silencio”? Seguramente no, el silencio, la escucha y la empatía no son rasgos comúnmente asociados a lo masculino, así que ¡oh sorpresa! De San José no se conoció palabra alguna, sólo sus acciones motivadas por la humildad y la nobleza.
¡Igualito a tantos hombres que aún hoy intentan demostrar que son más hombres dándole más duro a otros y no dejándose de nadie!
Además, Pepe -sobrenombre de José- también es famoso por haber sido un esposo que hoy en día hasta podría ser considerado progresista, nunca sintió hacerle un favor a María por criar junto con ella a Jesús, al contrario, para él fue tremendo privilegio.
Privilegio que supo agradecer estando a su lado, ni atrás haciéndose el loco con el cuidado de su hijo, ni adelante sacando pecho en su oficio de carpintero.
¡Igualito a esos hombres que aún creen que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer! Porque ella es la “Reina de la Casa”, pero el político, el empresario o la gran figura pública, es el.
Claramente, la protagonista de este matrimonio fue María, esa misma que solita se subió al cielo y que eligió concebir a Jesús ¿o tampoco sabían que a ella le preguntaron? No fue una orden ni mucho menos.
Entonces no mis Reyes del Mundo (porque aún hoy en todo nos llevan ventaja), ningún feliz día del hombre. El feliz día es para una figura que le recuerda al mundo, católico y no católico, que los hombres también pueden y deben ser amorosos, nobles, tiernos e igualmente responsables con los cuidados del hogar y de sus hijos… así como el carpintero José.
[1] http://www.lanacion.com.co/2017/06/11/inasistencia-alimentaria-un-desgaste-para-la-justicia/
—
Por: Claudia M. Álvarez – claudialbaricoque@gmail.com
Twitter: @cmalvarezh

