Para nadie es un secreto que los medios ostentan el rol del «cuarto poder» en una democracia, y Colombia no es la excepción. El país reconoce el valor de miles de periodistas que, gracias a su compromiso inquebrantable con la verdad, han mantenido una lucha constante contra poderosos y criminales, lo que les ha costado numerosos mártires. Sus investigaciones han expuesto a mafiosos y corruptos de diversas vertientes, incluso dentro de las propias instituciones del Estado y las fuerzas militares.
En nuestros años más oscuros, hemos sido testigos (con profundo dolor) del asesinato, la amenaza y el exilio de cientos de comunicadores, forzados a desarticular sus familias por el solo hecho de defender los recursos públicos y la libertad de prensa.
Sin embargo, esta capacidad de influencia también ha permitido que algunos sectores, faltando a la ética y al deber profesional, utilicen los micrófonos como herramientas de persecución política o extorsión. Amparados en una interpretación errónea de la libertad de expresión, pretenden vulnerar la integridad de otros ciudadanos, incluyendo figuras públicas que, si bien deben tener un mayor nivel de tolerancia al escrutinio, no por ello pierden su derecho a la dignidad.
Dada la facultad de los medios para moldear la opinión del electorado, diversos grupos económicos, políticos e incluso criminales han capturado espacios informativos para alcanzar objetivos de poder. En este escenario, la información deja de ser un servicio público para convertirse en una estrategia de control.
Con la irrupción de las redes sociales, los medios tradicionales han cedido terreno ante los influencers y comunicadores alternativos, adaptando sus plataformas a las nuevas narrativas digitales. Hoy, cualquier noticia relevante se difunde de manera coordinada en múltiples redes sociales, aunque el antiguo Twitter (hoy X) se mantiene como la principal arena política.
En este contexto, y aprovechando las capacidades de la Inteligencia Artificial de dicha red (denominada “Grok”), realizaremos un ejercicio de análisis sobre los principales medios para determinar su grado de imparcialidad o alineación con proyectos políticos específicos. El objetivo es que usted, apreciado lector, cuente con elementos de juicio claros sobre la neutralidad de la información que consume.
Para ello, hemos definido las siguientes variables de evaluación (AF: A favor, I: Imparcial o C: Contradictor), bajo las cuales solicitaremos a la IA analizar las publicaciones emitidas durante este 2026. El foco estará puesto en el tratamiento de las publicaciones hechas hacia los candidatos que hoy lideran las encuestas: Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Los resultados nos permitirán establecer conclusiones propias sobre quién es quién en el complejo tablero del periodismo nacional.
Análisis de resultados: ¿Qué dicen los datos?
Tras someter las publicaciones de este 2026 al análisis de la IA, los resultados revelan una tendencia clara en el tablero informativo. En términos generales, los medios de comunicación nacionales muestran una inclinación marcada hacia la candidata Paloma Valencia, quien registra un promedio de 29,6% de publicaciones a favor; cifra que dobla el apoyo recibido por Iván Cepeda, actual puntero en las encuestas.
De igual manera, el análisis confirma que el doctor Cepeda es quien concentra la mayor resistencia mediática, con un 36,4% de publicaciones en contra, superando ampliamente el nivel de cuestionamiento que reciben sus otros dos rivales políticos.
El favoritismo mediático
Al desagregar las cifras, observamos que, con excepción de RTVC, la mayoría de los medios favorecen mediáticamente a Paloma Valencia. Los casos más evidentes, donde más del 30% de las publicaciones son positivas o a su favor, son: El Nuevo Siglo (55%), NTN24 (40%), La FM (32%), Revista Semana (32%), Blu Radio (30%) y La República (30%).
En cuanto al doctor Abelardo de la Espriella, los medios con mayor inclinación hacia su campaña (superando el 20% de mensajes favorables) son: NTN24 (35%), Blu Radio (25%), Revista Semana (25%), Noticias RCN (22%), La FM (22%), Canal 1 (20%), El Tiempo (20%) y La República (20%).
Por último, el único medio que presenta una tendencia favorable hacia Iván Cepeda es RTVC (Sistema Público) con un 30%. En el resto de los medios analizados, el apoyo a su campaña no logra superar el umbral del 20%.
El foco de la contradicción
El escenario de los mensajes críticos o «contradictores» también muestra brechas profundas:
Contra Iván Cepeda: Lideran la estadística NTN24 (60%), seguido por Revista Semana (50%), El Nuevo Siglo (50%) y La República (47%).
Contra Abelardo de la Espriella: Los niveles más altos de contradicción provienen de RTVC (35%), Revista Cambio (35%) y Portafolio (25%).
Contra Paloma Valencia: Su mayor opositor mediático también es RTVC (25%), seguido por Revista Cambio (20%) y Portafolio (20%).
Ranquin de imparcialidad
Si medimos el grado de neutralidad política, en términos generales, los medios que ostentan los mayores niveles de imparcialidad general en sus publicaciones son: Noticias Caracol (68,3%), Noticias RCN (65%) y Canal 1 (60%)
En el extremo opuesto, los medios con menor índice de imparcialidad son NTN24 (46,6%), Revista Semana (48,3%) y El Nuevo Siglo (49%).
Conclusión
Este análisis nos demuestra que el «cuarto poder» no es ajeno a los movimientos políticos en Colombia. Lamentablemente, la objetividad parece desmoronarse ante intereses particulares o afinidades ideológicas.
Hoy más que nunca, es vital recordar aquel viejo refrán que nos pide que “No traguemos entero”, ya que nuestros medios también están en campaña política. Sin embargo, el mensaje también es claro para ellos: los estamos vigilando.
Si usted es simpatizante de alguna campaña o conoce a alguien en el ejercicio periodístico, compártale este análisis. Esto le permitirá conocer parte de la realidad de nuestros medios de comunicación, a quienes les hacemos una invitación a la reflexión; pues nunca es tarde para recuperar la ética profesional que tanto defendieron maestros como el gran Yamid Amat.
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Por: Óscar Eduardo Mazorra Otálora
Abogado y analista político e Internacional
Correo: osmazorra@gmail.com



