Trastornos mentales y lesiones autoinfligidas le costaron al país más de 56,5 mil millones de dólares en los últimos 10 años

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  • El dato corresponde a la población en edad productiva y fue revelado por el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) durante el Congreso 57 de SST y Ambiente.
  • Durante la última década, en Colombia se reportaron más de 162 mil intentos de suicidio en personas entre 15 y 64 años de edad, pasando de 1337 casos en 2013 a 29.410 en 2022.
  • Solo en 2022, aproximadamente 147 mil personas fueron atendidas por episodios depresivos, un 38,7 % más que en 2021 y casi cinco veces más que en 2013.
  • El CCS insta a implementar políticas preventivas y crear ambientes laborales saludables para abordar la crisis de salud mental y reducir su impacto económico y social.

En el marco del 57º Congreso de Seguridad, Salud y Ambiente, que se lleva a cabo del 3 el 5 de julio en Bogotá, el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) reveló el impacto económico y social de los trastornos mentales y las lesiones autoinfligidas en población en edad productiva (de 15 a 64 años) en Colombia.

El estudio del CCS destaca que las muertes asociadas a trastornos mentales y lesiones autoinfligidas le han costado a la economía del país más de 56,5 mil millones de dólares entre 2013 y 2022. Este análisis, basado en datos de diversas fuentes, como el Sistema Integrado de Información de la Protección Social (SISPRO), el Sistema de Estadísticas Vitales del DANE y el Centro de Información de Seguridad sobre Productos Químicos (Cisproquim®) evidencian un incremento significativo en la atención por episodios depresivos y un alarmante aumento en los intentos de suicidio y muertes asociadas.

Resultados del estudio del CCS

Depresión

Solo en 2022, aproximadamente 147 mil personas en edad productiva fueron atendidas por episodios depresivos, un 38,7 % más que en 2021 y casi cinco veces más que diez años atrás, en 2013. El 70 % de los casos atendidos fueron mujeres, con una notable alza en los últimos dos años.

La depresión afectó principalmente a personas entre 15 y 24 años, con un aumento significativo en los eventos de atención en salud registrados a partir de 2021. En comparación con 2013, los casos en personas de 15 a 19 años fueron 7,8 veces mayores y en el grupo de 20 a 24 años, 5,7 veces por encima de los registros. Sumado a lo anterior, es importante destacar que, si bien la atención de eventos tiene una tendencia a disminuir a medida que avanza la edad, se presenta un repunte de los casos para los grupos de edades desde los 50 hasta los 59 años.

Para el 2022, 3645 personas en edad productiva también fueron atendidas en los servicios de salud por problemas relacionados con el empleo, siendo esta cifra 17,6 % mayor a la referida en 2013. Frente a los diferentes grupos etarios, se observa una mayor incidencia de las atenciones en población comprendida entre los 30 y los 54 años. Este grupo incluye personas con problemas psíquicos o psicosociales relacionados con factores como el desempleo, el cambio de trabajo, horarios laborales estresantes, amenazas de despido, relaciones laborales, condiciones de trabajo difíciles y carga física o mental.

Intento de suicidio

Considerando el periodo comprendido entre el 2013 y el 2022, en Colombia se reportaron más de 162 mil intentos de suicidio en población en edad productiva, pasando de 1337 casos en 2013, a 29.410 en 2022; es decir, un aumento 22 veces superior a lo reportado una década atrás. Incluso, la cifra entre 2021 y 2022 se incrementó un 21,5 %.

La tasa de intento de suicidio en 2022 para los hombres fue de 47,47 por cada cien mil habitantes y en las mujeres, de 86,72. Esto refleja que la tasa de intento de suicidio en el género femenino es un 82,7 % más alta comparada con la de sus pares masculinos. Al revisar el histórico de casos, la participación de las mujeres en el total de los intentos de suicidio oscila entre el 61,6 % y el 68,5 %, muy superior a la de los hombres. Esto significa que existe una relación cercana a los dos casos de intento de suicidio en mujeres por cada caso registrado en hombres.

Por grupos etarios, la tasa más alta de intento de suicidio para el 2022 se encontró en jóvenes entre 15 y 19 años con 251,66 casos por cada 100 mil habitantes; le sigue la población entre 20 y 24 años con 155,25 eventos y de 25 a 29 años con 95,03 casos.

Por su parte, desde el Observatorio de Seguridad y Salud en el Trabajo del CCS, acorde con las solicitudes que ha recibido el Centro de Información de Seguridad sobre Productos Químicos (Cisproquim®), durante los últimos 10 años, se identificó un total de 48.815 requerimientos de asesoría de casos con intencionalidad suicida, lo que revela un incremento del 51,5 % entre el 2013 y el 2022. Esta categoría representó el 48,2 % del total de intoxicaciones registradas con productos químicos. En este caso, la edad poblacional con mayor incidencia de eventos estuvo entre los 16 y los 25 años con un 50,4 % de participación.

Fallecimientos por suicidio

En 2022 se registraron 2618 muertes por suicidio, un 3,6 % mayor frente al año inmediatamente anterior. Si se analizan los datos de la última década, se observa que, durante todo el periodo, fallecieron 22.504 personas por suicidio; adicionalmente, este fenómeno evidencia una tendencia al alza desde el 2013 siendo 45,4 % superior al último año analizado. El ahorcamiento, el estrangulamiento o la sofocación fueron los métodos más comunes y representan el 60,6 % de las causas de muerte. Le siguen los decesos a causa de “Intoxicaciones o envenenamientos voluntarios” y las “Lesiones autoinfligidas por disparo de armas”, con participaciones equivalentes al 18,4 % y al 11,6 %, respectivamente.

Los hombres constituyen el 80,9 % de las víctimas y en cuanto a los grupos poblacionales afectados el 17,3 % de los eventos ocurrió en personas de 20 a 24 años, seguido por el grupo etario de 15 a 19 años (14,8 %) y del grupo de 25 a 29 años (13,9 %).

Impacto económico

Anualmente, el Sistema Integrado de Información de la Protección Social (SISPRO) reporta los años de vida potencialmente perdidos (AVPP) asociados a muertes por trastornos mentales y de comportamiento y su respectiva tasa por cada 100 mil habitantes.

Partiendo de este indicador, el Consejo Colombiano de Seguridad (CCS) pudo establecer que la economía colombiana dejó de percibir más de 1900 millones de dólares por muertes asociadas a trastornos mentales y de comportamiento en la última década (2013-2022). Las muertes por lesiones autoinfligidas intencionalmente tuvieron un impacto aún mayor, con un costo de 54.500 millones de dólares en la última década. Tan solo para 2022, esta cifra alcanzó los USD 16.800 millones, es decir, el 4,4 % del PIB de ese año.

Para realizar este cálculo se tuvo en cuenta el segmento de edad productiva de 15 a 64 años. Para cada rango, se tomaron los AVPP reportados en el portal SISPRO entre los años 2013 y 2022. Por otra parte, se consideró el aporte de cada trabajador al PIB por hora trabajada, según los datos reportados por la OCDE para el período de análisis. Con estos valores se calculó el impacto sobre la productividad de las muertes asociadas a trastornos mentales y de comportamiento.

Recomendaciones

Adriana Solano Luque, presidenta ejecutiva del Consejo Colombiano de Seguridad, subrayó la necesidad de implementar políticas efectivas para abordar este problema: «Las cifras aquí expuestas son una alerta roja para el país. El aumento de los trastornos de salud mental y la pérdida de vidas humanas por factores psicosociales nos debe conminar a actuar urgentemente. Es crucial que tanto el sector público como el privado trabajen juntos para crear entornos laborales saludables, que promuevan el bienestar mental y protejan el capital humano como el activo más valioso de las organizaciones. La salud mental debe ser una prioridad en nuestras agendas de salud pública y empresarial».

Por ello, desde el CCS se invita a atender las siguientes recomendaciones para gestionar la salud mental en las organizaciones:

  • Identificar integralmente todas aquellas condiciones intralaborales y extralaborales que pueden conllevar a la generación de la alteración de la salud mental de los trabajadores.
  • Establecer un programa de vigilancia epidemiológica específico para salud mental y mecanismos de medición del riesgo psicosocial.
  • Establecer programas de promoción de la salud mental y prevención de trastornos mentales integrales que incluyan capacitación en manejo de emociones, equilibrio de la carga laboral y resolución de conflictos.
  • Generar una cultura de bienestar, cuidado, protección de la salud y gestión del riesgo psicosocial en la organización; se deben romper aquellos mitos, creencias y tabúes sobre los trastornos mentales.
  • Participar activamente y generar alianzas estratégicas que fomenten y fortalezcan la innovación, la investigación y el desarrollo en materia de la gestión del riesgo psicosocial y promoción de la salud mental en las organizaciones.

 

Podrá consultar el estudio completo, incluyendo datos regionales, a través del sitio web del Consejo Colombiano de Seguridad: ccs.org.co, sección ‘Contenido Técnico’.

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