Señor Presidente: el Huila sigue minado

Señor Presidente: el Huila sigue minado

En noviembre del año pasado, en una de esas tantas visitas relámpago del Gobierno Nacional al departamento del Huila, más exactamente en Pitalito, el señor Presidente de la Republica de Colombia, hacía el anuncio lleno de júbilo de la declaración de 38 municipios en Colombia libres de minas antipersonales (algo que se debe celebrar) y a la par hizo anuncio de una inminente cesión del contrato de Aliadas en la infernal Ruta 45, unos alivios para deudas e inversiones agropecuarias, cosa que no se ve ni una ni otra en nuestro departamento aún.

Pero el tema del desminado, que es algo que esperamos sea una realidad en todo el territorio nacional, para que cesen las muertes, mutilaciones y perdidas en todo sentido, es solo la punta del iceberg de la problemática que aqueja a nuestro minado departamento, por que debo decirlo EL HUILA SIGUE MINADO.

Señor Presidente, en aspectos viales, el Huila sigue minado, una vía principal como lo es la ruta 45 con miles de huecos y fallas que son verdaderas minas antipersonales y que a diario generan pérdidas en transportadores y en los vehículos de aquellos que tienen la osadía de transitar por esta trocha con peajes, es un inminente minado al turismo, el comercio y el desarrollo de la región.

Claro que el Huila sigue minado, es triste y vergonzoso el estado de la vía Isnos-Paletará-Popayán, que en su tramo mas crítico, se hace casi intransitable y en una distancia de poco mas de 37 kilómetros, se gastan mas de dos horas y media con un altísimo porcentaje de salir con un vehículo a reparación.

El Huila sigue minado por un grupo bélico denominado EMGESA que se ha burlado del Huila y que jamás ha respondido por las afectaciones que nos ha causado, hoy es claro que no se ha compensado de manera proporcional al Huila y a sus humildes habitantes por la construcción de este monstruo llamado El Quimbo y que problemas viales como los de bengala son muy probables que se repitan a corto y mediano plazo si no se toman medidas de manera oportuna.

El Huila sigue minado por la falta de oportunidades a los gremios productores, es el colmo que se compre azúcar o panela de otros departamentos para los restaurantes escolares y otros programas sociales cuando nuestros campesinos producen panela que se comercializa a bajos precios generando incluso pérdidas, estamos minados de cafés comerciales que son pasillas y nuestros cafeteros produciendo a perdidas los mejores granos del mundo.

Y con mayúscula debemos decirlo, estamos minados de CORRUPTOS, que desde sus posiciones oficiales respaldan campañas políticas y fruto de ello, compran sus nuevos nombramientos para seguir con esta cadena criminal que es reconocida en el Huila, pero que nadie se atreve a denunciar por miedo tanto a la integridad física como a las retaliaciones laborales y sociales que esto representa.

El Huila sigue minado de funcionarios con empresas que contratan con la misma entidad para la que trabajan, con pícaros que tienen sociedades y negocios con contratistas lo que les impide hacer supervisiones serias y eficaces.

El Huila tiene minada su democracia porque con recursos provenientes del erario se proyectan gobernantes, se eligen y luego estos a su vez devuelven el favor continuando el círculo vicioso.

Señor Presidente, el Huila sigue minado por la falta de inversión social que tanto se prometió, pero que no se ha visto aún, sigue minado por el olvido, relegado al atraso y subdesarrollo a pesar de ser uno de los departamentos con mas potenciales a todo nivel.

El Huila sigue minado de inseguridad, atracos, asesinatos, extorsiones y robos, que son pan de cada día en nuestro departamento, los grupos residuales y la delincuencia común se apoderan de la tranquilidad de la población. Cual campo minado, ciudades como Neiva y Pitalito deben ser transitadas con plano para evitar caer en sitios donde la vida corre peligro.

Y claro, la culpa también es nuestra, porque seguimos teniendo minado al Huila con nuestra indiferencia, pasividad y falta de compromiso; por eso el llamado como diría Ricardo Arjona, a ser verbo no sustantivo, es hora de dejar solo de señalar y convertirnos en actores, que nuestras acciones desde lo personal contribuyan a desminar a este lindo departamento.

Por estas y mas razones no podemos declarar al Huila como desminado, señor Presidente: “El Huila sigue minado”.

Por: Carlos Andrés Facundo Ortega – andresfacundo@hotmail.com

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