Además, de las personas que sí pueden optar por una educación universitaria, entre el 25 y 35% de ellos, acaban abandonando sus estudios por razones económicas o falta de motivación, según datos de SPADIES (Sistema para la Prevención de la Deserción de la Educación Superior).
En estos últimos meses, la agenda política ha estado en torno a la nueva reforma educacional, que busca reconocer la educación como un derecho fundamental a través de una transformación en el sistema. Y es que, a este proyecto de ley solo le hacía falta un debate más para ser aprobado, pero que en el último mes se hundió en el Congreso.
Sin embargo, diversos expertos, apuntan que esa no sería la única solución para mejorar nuestra inserción universitaria en el país. “Es importante que el primer paso sea ampliar el acceso a la mayor cantidad de personas. No solo para que logren ingresar a la universidad, sino para que puedan mantenerse estudiando y no deserten”, afirma Matias Cohen CEO de la fintech educativa Flevo.
Y es que el problema del ingreso a la universidad no ha sido el único: En los últimos años, los jóvenes han decidido dejar sus estudios por diversas razones. Así, lo avalan las últimas cifras del Ministerio de Educación, que reveló que aproximadamente 350 mil estudiantes interrumpieron su educación en los últimos 24 meses, siendo la falta de recursos el principal motivo. A estos se le suman los 223.000 estudiantes que eligieron no matricularse, incluso que ya hayan sido admitidos por las instituciones para comenzar sus carreras.
Es por esto que toma mucha importancia la coordinación entre el Gobierno con el sector privado para seguir trayendo soluciones a todos los sectores del país de manera urgente. De lo contrario, esta tasa de deserción seguirá empeorando, afectando el potencial desarrollo económico del país.
Más allá de la reforma, debemos pensar en el tipo de educación que ofrecemos, y su entorno. “La calidad educativa es una inversión a largo plazo para lograr un país más próspero. Mientras tanto, la libertad de elección para la juventud va más allá de la variedad de carreras disponibles; está ligada a la economía, oportunidades y necesidades actuales, por eso la importancia de que los jóvenes puedan elegir carreras que ofrezcan más opciones laborales y proyectos a largo plazo”, comentó Cohen.
Para concluir, estamos en la antesala de una gran posibilidad para la nación y la región. No solo podemos ampliar la oferta de servicios, si no que podemos formar talento de primer nivel, que se mida de igual a igual con el de otros países, y a un precio más competitivo apalancado por la diferencia de costos de vida.



