Gran reflexión de la periodista Mónica Rodríguez

713 views
6 mins read

La periodista Mónica Rodríguez, compartió a través de Twitter una gran reflexión, respecto al papel de madre de muchas mujeres en el mundo:

«Recuerdo que cuando mi primer hijo nació, lo primero que hice fue preguntar si estaba bien. Me había enterado muy tarde de mi embarazo y pues por supuesto no me había cuidado nada. Yo no estaba preparada para ser mamá. Lo había soñado siempre y sabía cuántos hijos quería tener, pero supe la noticia de manera inesperada. Siempre nos han pintado la maternidad como el punto más alto en la vida de una mujer, como la verdadera realización.

Pero no es así en todos los casos. En el mío en particular fue angustiante, aún estudiaba, no tenía los recursos económicos para hacerlo (aunque mis padres siempre me dieron su apoyo) pero yo sentía que era mi responsabilidad plena. Fueron días difíciles, años largos y complicados por diferentes circunstancias.

Pero hoy puedo mirar atrás y sentirme orgullosa de ser mamá, aún con mis innumerables errores, cometidos seguramente por no estar preparada, por tener que trabajar mucho o por no ser lo suficientemente madura (tenía 22 cuando tuve a mi primer hijo) o por mi afán de querer que fueran buenos seres humanos por encima de ser “exitosos” o los mejores en lo que decidieran hacer.

Yo particularmente no puedo decir “esto es lo máximo” y no puedo pintar de colores el “ser mamá” porque sencillamente no es igual para todas, porque los contextos son diferentes todos, porque la culpa nos acompaña prácticamente desde que lloran por primera vez (o incluso desde antes, en mi caso). Las mamás a veces nos sentimos cansadas, hay días que no los “queremos” tanto y eso está bien, no tenemos que ser un dummie de felicidad permanente.

Lo que me preocupa es un poco a veces la banalización de este papel, especialmente en las redes sociales, donde vemos felicidad plena cuando NO es así en muchos casos. Y no es que esté mal demostrar tanta dicha. Lo que pasa es que hay muchas mujeres que no tienen las mismas oportunidades de poder tener tiempo con sus hijos o acceso a diversión, terapias, comodidades básicas, muchas están solas (como yo) otras no tienen tiempo porque deben trabajar mucho para sostener una casa. Yo pienso mucho en ellas.

Ser mamá a veces es una carga muy difícil y no tenemos derecho a juzgarlas, porque jamás debemos desconocer otras realidades basadas en nuestras experiencias. Para mí este es un tema extenso. Lo que quiero básicamente es decirles que ser mamá tiene infinidad de matices, que no son necesariamente buenos ni malos, simplemente no es, al menos para mí, una generalidad, una verdad de a puño. Nunca debemos sentirnos mal por sentir caer en el abismo de la crianza.

Yo AMO a mis hijos, ha sido un camino de flores y espinas, pero la responsabilidad es enorme y es normal sentir ansiedad. YO quería escribir en este día más que una felicitación, un mensaje de reflexión y fuerza para aquellas mamás que creen que no son tan buenas o felices o prósperas. No es una obligación estar bien todo el tiempo.

No permitamos que la sociedad nos señale y apunte directamente a nuestros errores o tristezas, porque somos seres humanos que también tenemos el derecho a equivocarnos, a sentir debilidad y angustia, porque no siempre es nuestra culpa si nuestros hijos la embarran ¿han notado que si hacen algo malo, inmediatamente nosotras nos convertimos en las responsables? Pues no, no siempre es así. De ese yugo sería bueno también liberarnos.

No permitamos que la sociedad nos señale y apunte directamente a nuestros errores o tristezas, porque somos seres humanos que también tenemos el derecho a equivocarnos, a sentir debilidad y angustia, porque no siempre es nuestra culpa si nuestros hijos la embarran ¿han notado que si hacen algo malo, inmediatamente nosotras nos convertimos en las responsables? Pues no, no siempre es así. De ese yugo sería bueno también liberarnos.

Las mamás somos diferentes, porque somos mujeres diferentes, simple, con historias diversas que de una u otra manera, han marcado nuestros caminos. Hoy agradezco por mis hijos, sin duda mis maestros en esta vida. Hoy puedo asegurar que si ellos no hubieran nacido en las circunstancias que nos tocó vivir, seguramente yo no sería la mujer que soy hoy. Ellos me han hecho encontrar la fuerza y el valor para afrontar muchas adversidades. Ahora sí ¡FELIZ DÍA! Especialmente para mi mamá que sin duda ha sido mi mejor ejemplo en TODO».

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Ir al contenido