En la selva en límites entre Caquetá y Guaviare, el ejército y los indígenas hallaron en dos sitios nuevos, rastros y pistas de los niños desaparecidos tras el accidente aéreo de la avioneta.
Las Fuerzas Militares e indígenas Nukak, encontraron en dos lugares diferentes pañales, tenis, un accesorio de celular, una tapa de tetero y una toalla.
A 560 metros al occidente del lugar del accidente, se encontró las primeras pistas: un par de tenis que por su talla pertenecerían al menor de cuatro años, un pañal usado pequeño y una toalla de color verde.
A 428 metros de distancia al noroccidente del punto donde el monomotor HK2803 se estrelló, se encontró otro pañal una tapa rosada de un tetero y un marco negro de un celular.
El estado de los objetos indicaría que los menores estuvieron allí entre el tres y ocho de mayo. Probablemente, los menores no sufrieron heridas en el accidente aéreo, puesto que no se han encontrado rastros de sangre.





