Un análisis sencillo de datos diarios de distintos medios de comunicación y de autoridades de salud en todo el mundo, muestran que los contagios y muertes avanzan con mayor rapidez en las comunidades más populares y con mayores necesidades.
Es definitivo. ÉL COVID19 ataca con feroz rapidez las clases trabajadoras y aquellos que se encuentran en situación de pobreza extrema.
El virus, que llegó en avión desde Europa y Estados Unidos, centró su primer foco de contagios en una primera fase en residentes de clase alta y de ahí se trasladó a los habitantes de bajos recursos quienes vienen sufriendo el impacto de toda su fuerza, aportando el mayor número de contagios al pico máximo que día a día se alza en número.
En el mundo, millones viven hacinados en pequeños espacios dentro de los cuales no se puede cumplir todas las recomendaciones exigidas para vivir en cuarentena con la higiene y los protocolos exigidos y recomendados precisamente para evitar más contagios.
Una mezcla fatal de ingredientes como son, falta de información, escasez de dinero, la presión por salir a rebuscar lo del día a día, cero acceso a información, desinformación, poco acceso o ninguno a agua potable y a buenos servicios sanitarios, la falta de servicios médicos efectivos entre otras muchas falencias, lanzan con fuerza a todos estos habitantes a la primera línea de contagios convirtiéndolos en blanco fácil de la pandemia.
No ocurre igual con quienes tienen los elementos para protegerse y enfrentar de la mejor manera los difíciles momentos que atravesamos, como por ejemplo: Aquel que tiene un trabajo y percibe recursos, con él que tiene acceso a servicios públicos y médicos viviendo cómodamente en grandes espacios.
Según la (OCDE) Organización para la cooperación y el Desarrollo Económicos, Latinoamérica invierte un 3,7% de su producto interno bruto a la salud, cifra muy inferior al 6% que según esa misma organización se deben invertir como mínimo para tener un sistema sanitario y de salud óptimos.
Debemos dedicar mayores esfuerzos y dirigir más acciones luchando contra las desigualdades evidentes que el COVID19 dejó ver en pleno. Sólo así combatiremos toda letalidad en la población y aseguraremos un mayor bienestar para todos.
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Por: Igor Andrés Morales – igorandrescortesmorales@gmail.com
Twitter: @igorandrescort1

