El proyecto que autoriza a la Gobernación del Huila a contratar un crédito hasta por $80.000 millones superó su primer debate en la Asamblea Departamental. Los cuatro integrantes de la Comisión Primera de Presupuesto, Hacienda y Asuntos Económicos votaron positivamente la iniciativa, que ahora continuará su trámite ante la plenaria de la corporación.
El respaldo fue unánime por parte de los diputados Sergio Trujillo, Wilfred Trujillo, Frank Fierro y Rodrigo Lara Sánchez. La votación representa un avance político importante para la Administración departamental, que busca asegurar los recursos necesarios para ejecutar proyectos estratégicos en salud, educación, vías, saneamiento básico, desarrollo rural y fortalecimiento comunitario.
La iniciativa parte de una realidad concreta: el Huila debe escoger entre continuar esperando aportes nacionales que no llegaron o buscar una fuente propia para sacar adelante obras que sus comunidades necesitan.
Una decisión para que los proyectos avancen
La Gobernación ha sustentado la operación como una “sustitución de fuente”. Esto significa que no se están improvisando nuevas inversiones ni se pretende financiar gastos de funcionamiento. Los proyectos ya forman parte del Plan de Desarrollo “Por un Huila Grande” y cuentan, en distintos niveles, con formulación, estudios o avances técnicos. Lo que cambia es el origen de los recursos.
Una parte importante de la financiación debía provenir del anterior Gobierno nacional. Sin embargo, la administración de Gustavo Petro terminó sin que se materializaran varios de los compromisos anunciados para el departamento.
Ante ese escenario, el Gobierno departamental decidió asumir la responsabilidad de buscar una alternativa que permita convertir los proyectos en obras. La aprobación en comisión reconoce que aplazar estas inversiones también genera costos sociales, económicos y fiscales para el Huila.
Uno de los proyectos contemplados es la planta de fertilizantes. Durante una visita a Palermo, el entonces presidente Petro respaldó públicamente la iniciativa y se anunció que sería una realidad antes de finalizar su mandato. El aporte nacional esperado no se concretó en el anterior gobierno, aunque en las últimas horas el Gobernador se reunió en Bogotá con el actual Ministro de Agricultura, Indalecio Dangond y todo indica que este gobierno sí apoyará la iniciativa.
La planta permitiría aprovechar la roca fosfórica del departamento, producir agroinsumos, disminuir la dependencia de fertilizantes importados y reducir costos para los agricultores. Para impulsar su construcción, dotación y puesta en funcionamiento se proyecta una inversión de $5.000 millones.
En salud también quedaron compromisos pendientes. El entonces ministro Guillermo Alfonso Jaramillo anunció el acompañamiento del Gobierno nacional para terminar y dotar la Torre Materno Infantil del Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo. Aunque la infraestructura avanzó, todavía se requieren recursos para adquirir equipos biomédicos y garantizar la prestación plena de sus servicios.
Con controles y destinación definida.
El voto positivo de los cuatro diputados no elimina los controles sobre la operación. Por el contrario, el trámite en comisión permitió establecer condiciones y solicitar información adicional sobre el costo financiero, las rentas que respaldarán la obligación y la distribución detallada de algunas partidas.
La autorización tampoco constituye un cheque en blanco. La Asamblea conservará sus funciones de control y seguimiento, mientras la Administración deberá garantizar que cada peso tenga una destinación clara y se traduzca en resultados verificables.
Durante el debate, la secretaria de Hacienda del Huila, Diana Sierra, y la directora de Planeación, Ormalia Vargas, sustentaron la necesidad, destinación y viabilidad de la operación.
Con la aprobación unánime en primer debate, el proyecto pasa ahora a la plenaria de la Asamblea Departamental, donde los diputados deberán tomar la decisión definitiva.
La discusión no gira únicamente alrededor de una deuda. En el fondo, la Asamblea debe definir si el departamento contará con una herramienta financiera para ejecutar obras prioritarias o si esos proyectos continuarán detenidos por falta de una fuente de financiación.
El crédito exige responsabilidad y vigilancia, pero también representa la posibilidad de recuperar obras inconclusas, dotar hospitales, intervenir vías y poner en marcha proyectos productivos.





