En una operación sin precedentes en Tibú, Norte de Santander, el Ejército Nacional logró la entrega voluntaria de 84 disidentes del Frente 33, estructura armada residual del Bloque Magdalena Medio. Además, 20 menores de edad que estaban bajo control del grupo ilegal fueron rescatados y entregados al ICBF para su protección y restablecimiento de derechos.
Durante el operativo, se incautó y destruyó una tonelada de explosivos, más de 100 armas, granadas, minas antipersonales y equipos de comunicación, que según las autoridades, serían usados para atentados contra la Fuerza Pública y la población civil.
Esta desmovilización masiva, facilitada por la creación de una Zona de Ubicación Temporal (ZUT) autorizada por el Gobierno, eleva a más de 140 el número de disidentes entregados en 2025, en una región históricamente golpeada por el conflicto armado.
“Es una luz de esperanza para muchas familias y un paso decisivo en la protección de la infancia y el restablecimiento del orden en la región”, señalaron voceros militares.
Los desmovilizados serán verificados e incorporados a programas de sometimiento a la justicia y reintegración.





