Neiva fue fundada una sola vez, en 1612

Neiva fue fundada una sola vez, en 1612

Trascendental rectificación de la  Academa Huilense de  Historia

En su magistral conferencia de hoy 22 de mayo en el recinto de la Asamblea Departamental,  el vicepresidente de la Academia Huilense de  Historia, Reynel Salas Vargas, hablando oficialmente en nombre de la benemérita entidad, rectificó la  versión de que la ciudad fue fundada tres veces, la “última y definitiva”  por Don Diego de  Opina, que venía siendo sostenida por  los  historiadores del Huila, y  afirmó que esto ocurrió realmente el  24 de mayo de 1612.

Rectifica así la Academia  una falsedad que había hecho carrera por décadas en la historiografía del Departamento   y  consta en numerosos libros de  historia local, inclusive patrocinados por la Academia y la Alcaldía de Neiva.

Este historiador, por su parte, desde  junio de 2016, en el número 1 de la revista “MI BARRIO OPITA”, había expuesto la tesis  hoy acogida  por la Academia Huilense de  Historia en los siguientes términos:

“El 24 de mayo de 2016, se cumplirán 404 años de la fundación  de Neiva.

Los historiadores tradicionales del Huila, contra toda evidencia documental aportada por quienes sí consultaron los archivos de Sevilla, Hernán Clavijo y Humberto Montealegre, siguen insistiendo en su tesis trinitaria de “la tercera  y última fundación  de  Neiva”, convertida casi en un dogma religioso y un punto de orgullo campoalegruno. Pero históricamente no es cierto. Veamos por qué.

La supuesta, pregonada y celebrada hasta 1956  “primera” fundación de  Neiva, ocurrió el 8 de diciembre de 1539 en el sitio  hoy conocido como Las Tapias, a cinco kilómetros de la  actual Campoalegre,  realizada por don Juan de Cabrera, teniente de Belalcázar,  quien funda un fuerte militar con el pomposo nombre de Nuestra Señora de la Concepción de Neiva, para celebrar ese día. Es evidentemente el primer establecimiento hispano en  el valle de Neiva, que va de El Hobo hasta el río Saldaña y no se circunscribe al territorio de la ciudad, pero no la primera fundación  de la actual urbe, como han querido enseñarlo, porque el conquistador Cabrera no pretendió fundar una ciudad sino apenas un fuerte militar, abandonado poco después, en 1540, para ir en auxilio de Timaná, la verdadera urbe hispana, asediada por los indígenas. Lo efímero de esta fundación demuestra que ella tenía solo un propósito militar provisional  y no la intención de fundar una ciudad permanente.

En 1546, Hernando de Benavente, acompañado por Luis Mederos, reorganiza el puesto militar del Valle de Neiva, en un esfuerzo infructuoso, pues a las pocas semanas, asediado por los indígenas, debe abandonarlo también. Curiosamente, los historiadores que se empeñan en declarar como fundaciones hispanas de la actual ciudad  las realizadas en el Valle de Neiva por estos años, no registran ésta como “segunda fundación”, como en su lógica debería ser, porque, acaso, serían así cinco las fundaciones de la ciudad y no las mágicas tres. Y no  tendrían cómo relacionarlas con la Santísima Trinidad…

La pretendida  “segunda fundación” fue la de Villavieja, el 18 de agosto de 1550, hecha por el capitán Juan Alonso, quien dio a su ciudad el nombre de San Juan Nepomuceno de Neiva, en dominio de los Totoyoes, sin relación alguna con el anterior puesto militar.

Es este el tercer establecimiento español en el Valle de Neiva, pero no propiamente la segunda fundación de la actual ciudad, como se pretende, pues no quiso su fundador  trasladarla  a una nueva ubicación. San Juan Nepomuceno, conocido luego como Villavieja fue extinguiéndose por los ataques del “tirano” Álvaro de Oyón el 25 de octubre de 1552, y su destrucción por los indígenas sublevados el 14 de noviembre de 1569. Para 1612, 43 años después, en  San Juan Nepomuceno de Neiva apenas quedaban unos cuantos indígenas y españoles pobres que no fueron tenidos en cuenta para la fundación de la ciudad de la “Limpia Concepción de  Neiva” por don Diego de  Ospina y Medinilla, quien  nunca pensó en “trasladar” Villavieja a otro sitio, sino en fundar otra ciudad, y ni siquiera la utilizó como punto de avanzada, sino que hizo una cuarta fundación en este valle, el Real de Minas de Fortalecillas, el 23 de enero de 1612,  empresa minera desde la cual organizó y dirigió la fundación de la ciudad que le encomendaran el Cabildo de Santa Fe y el presidente Juan de Borja, que nunca hablaron –repetimos- de “ trasladar” San Juan Nepomuceno a otro sitio, sino de acometer  otra fundación, la quinta, en el Valle de  Neiva.

Y lo hizo el 24 de mayo de 1612, no con los españoles y los  indígenas que miserablemente sobrevivían en  San Juan Nepomuceno, sino, como lo han demostrado con documentos del archivo de Sevilla Clavijo y Montealegre,  con  vecinos blancos de Santafé, indios Moscas y Panches y 35 esclavos negros. Hernán Clavijo subraya la presencia  de estos  indios de  la sabana  de Bogotá en la fundación de  Neiva, que se ve aumentada en 1613  y 1614 con la presencia de  indígenas de Pasca, Fosca, Sutagaos y Fusagasugá,  entregados por el presidente Borja al capitán Ospina para que adelante sus proyectos,  pagándoles salarios,  sin tener en cuenta a los indígenas Paeces, Coyaimas  y Natagaimas, de los alrededores, por ser “gente belicosa, de mala paz  y servidumbre”, y no precisamente indígenas como los de México o Perú con una cultura avanzada.

En resumen, el quinto establecimiento español en el Valle de  Neiva, fue el de don Diego de Ospina  y Medinilla, que el 24 de mayo de 1612, funda “Nuestra Señora de la  Concepción del Valle de  Neiva” por  única  y no tercera vez”.

Ahora, por la trascendental conferencia del vicepresidente de la Academia Huilense, queda clara la verdad  histórica. Se ha aprovechado el 406 aniversario  de es ese acontecimiento histórico, la  fundación de  Neiva, para hacer esa fundamental rectificación, que enaltece  a la Academia por su  seriedad científica. Y esperamos  no volver a escucha de labios de profesores  y académicos de  historia, la manida  y ahora rectificada frase de  “tercera y definitiva  fundación de  Neiva”…

Por: Delimiro Moreno – morenodelimiro@gmail.com 



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