El concepto de “skincare” ha tomado protagonismo en los últimos años. Un gran porcentaje de la población sabe de qué se trata.
Antes, tiempo atrás, se limitaba a una rutina que practicaba el género femenino en su gran mayoría. En la actualidad, se ha tomado conciencia de que esa rutina no pasa meramente por una cuestión estética y también trae beneficios para la salud.
De hecho, hasta podríamos decir que en el párrafo anterior hay un pequeño error. Porque “skincare” no remite solo a un cuidado facial, sino a todo el cuerpo. Para entenderlo, desarmemos la palabra (que está en inglés, claro): “skin” significa piel; “care” quiere decir cuidado. Así que, entonces, el skincare no implica solo una rutina de cuidado facial, sino que tiene que ver con un trabajo integral de la piel.
La importancia de cuidarse la piel
Aun así, entre los elementos más buscados (y más vendidos), es cierto que está el kit de cuidado facial, un conjunto de artículos que tienen la finalidad de proteger el rostro, a través de la aplicación de distintos productos.
Atención: no es exactamente lo mismo que un kit de maquillaje. Aunque parezcan prácticamente lo mismo, podemos encontrar leves diferencias, precisamente en los enfoques para los cuales fueron ideados cada uno. Pero de eso ya hablaremos más adelante.
Comencemos por lo primero. Darle tiempo a nuestra piel es fundamental porque se trata de la primera barrera de protección que tiene nuestro cuerpo. Hablamos de una barrera que previene contra agentes externos a nosotros. Quizá el mas conocido sea el sol y sus rayos ultravioletas, y por eso en un kit cuidado facial algo que no puede faltar es el protector solar.
Por lo general, lo que sí es sabido es el cáncer de piel como consecuencia más fuerte del sol. Pero lo cierto es que una exposición intensa y poco cuidada a los rayos ultravioletas, genera también lo que se conoce como envejecimiento prematuro de la piel. Por eso los productos cuidado facial son tan importantes.
A maquillarse
Decíamos anteriormente que, si bien comparten algunas similitudes, lo cierto es que existen diferencias entre un kit de maquillaje completo y un kit de cuidado facial. Decíamos, el enfoque es diferente. Mientras el cuidado facial tiene como objetivo principal la protección de la piel, el maquillaje busca realzarla y crear distintos looks estéticos.
“Yo lo que uso es crema a color (la BB Cream)”, aporta Micaela, que suele maquillarse todos los días. “Pero muchos también usan lo que es corrector de ojeras, base, contorno (que es un poco más oscuro que el color de la piel y tiene la función de poder marcar sombra). También están el rímel, el delineador y la manteca de cacao”, agrega la joven.
Estos elementos que menciona Micaela, que se pueden encontrar fácilmente en un kit de maquillaje barato, son los que componen las herramientas esenciales para lookear la cara.
Qué maquillaje pueden usar las más pequeñas
Los kit de maquillajes para niñas traerán estos elementos, pero los productos a aplicar en la cara no serán los mismos que para las mujeres. La salud en la piel sensible de las más chicas es un factor importante a tener en cuenta. Aplicarles lo mismo que se aplicaría un adulto es correr un riesgo que puede evitarse.
Las brochas, un elemento indispensable
Y si hablamos de esencialidad, aquí es cuando toca hablar de la brocha. Un buen kit de brochas de maquillaje comprende distintos tipos de pinceles que permiten personalizar la aplicación de los productos de una manera más precisa.
Tener distintas brochas dependerá de los gustos de la persona que desea maquillarse. Las brochas están diseñadas con cerdas suaves y flexibles, que pueden ser de un material sintético o natural.
Existen diversos tipos, que cumplen distintos propósitos. Están aquellas que son para manejar la base de manera uniforme en toda la cara. Hay otras que sirven para realizar el sombreado de los ojos, o para definir las cejas, o para polvos como rubor o bronceador.
Qué podemos encontrar en maquillaje para niñas
Un kit para las más pequeñas puede venir en un estuche cosmético que contenga lápiz labial, brillos de colores, ligeras fragancias, pinceles de maquillaje, entre otros productos. Todo, obviamente, con facilidad de lavarse con agua y jabón.
La piel de las niñas está aún en desarrollo y es joven, por lo cual el maquillaje convencional puede ser dañino para sus poros, causándole irritación o reacciones alérgicas. De hecho, los juguetes internacionales deben cumplir ciertos estándares de seguridad, tales como CPSIA, CPC y ASTM.
Qué funciones cumple la rutina del cuidado de nuestra cara
Volviendo al kit que nos trajo hasta acá, hay que decir que los productos para una buena rutina de cuidado en el rostro son varios. De hecho, puede estar compuesto por varios elementos, aunque no siempre tengan los mismos componentes. Todos cumplen tres funciones claves: hidratar, limpiar y tratar la piel de la mejor manera.
Camila, una joven que suele realizar este tipo de rutinas, aporta los beneficios que a ella le genera: “Me gusta porque logro tener la piel limpia, además de prevenir el acné y las imperfecciones en la piel”.
Los elementos de un kit de este estilo son varios. Puede ser un suero que cumple la función de enfrentar la hiperpigmentación, por ejemplo. También un limpiador facial que busca eliminar impurezas, o bien un tónico que equilibre el Ph (el Ph es el nivel de alcalinidad o acidez que tiene la piel y que es una barrera protectora).
Hay, además exfoliante facial, que se encarga de eliminar las células muertas y de regenerarlas con mayor celeridad. No podemos olvidar la crema hidratante, que, para muchos, es de los elementos más utilizados. Después existen otros que no se incluyen siempre dentro del kit pero que lo completan, como los rodillos de jade, las mascarillas y los cepillos faciales.




