El Instituto Nacional de Medicina Legal confirmó la identidad de la persona decapitada en Aguaclara, zona rural de Tuluá: Santiago Ochoa, un joven de 22 años.
Una tía de la víctima dijo en entrevista que es falso que estuviera «relacionado con la primera línea, con el paro o que era un joven consumidor».
Por su parte, la Policía Nacional investiga el asesinato como «una víctima entre las confrontaciones por el manejo delictivo del tráfico de estupefacientes».
Periodistas y analistas exigen el esclarecimiento del caso.



