Está demostrado por la teoría económica, que los países y las regiones que poseen una estructura económica abierta al contexto internacional son los que poseen mejores tasas de crecimiento y mayores posibilidades de generación de ingresos para sus habitantes.
Lo interesante de estos intercambios, son la forma de poder negociar de manera favorable entre los agentes económicos interesados en establecer intercambios comerciales, que mantengan siempre la relación gana – gana, como lo hacen las naciones asiáticas.
En Colombia durante el último lustro hemos tenido una inequidad comercial, a través de la política de comercio exterior que ha venido sufriendo una transformación sustancial, porque se fundamentó en la profundización de las relaciones comerciales con la Comunidad Andina y en los esfuerzos para obtener acceso unilateral a ciertos mercados, en especial con el país del Tío Sam, a través de los esquemas que funcionaron con antelación como el ATPA/ATPDEA y la Unión Europea.
Igualmente, con la firma de los 20 Tratados de Libre Comercio que Colombia ha suscrito con otros países, han generado una inequidad en la balanza comercial durante los últimos años, que se ha visto reflejado, en un déficit en el sector externo.
Al inicio del anterior gobierno (primer cuatrienio), nos vendieron la idea que el TLC suscrito con Estados Unidos el 15 de mayo de 2012, era un acuerdo generador de oportunidades para todos los colombianos, sin excepción, porque contribuiría a generar empleo y a mejorar el desempeño de todas las organizaciones empresariales del país.
Además, que el sector exportador se fortalecería porque se podría vender sus bienes y servicios en condiciones favorables en el mercado estadounidense. Igualmente se buscaba que la dinámica productiva se fortaleciera, en todos los ámbitos de la economía.
Nuestro departamento, ha demostrado en el último lustro, que algunos productos como los cafés especiales, la piscicultura, cacao, pasifloras, achiras, aguacate Hass y la caña panelera orgánica han recibido una aceptación mundial por la calidad y pureza, en que se encuentran inmersas en la agricultura sostenible.
Presentan un enorme potencial exportador hacia Europa y se convierten en el principal catálogo de presentación que tienen nuestros productos dentro del contexto mundial.
Hay que destacar la política emprendida por el gobernador Luis Enrique Dussàn López, que, junto con su equipo de trabajo, ha logrado a través de su accionar gubernamental, la oportunidad de continuar posicionando el sector agropecuario dentro del contexto internacional.
Por tal motivo, el jueves anterior se desarrolló en Bogotá el lanzamiento formal de la 1º Feria Internacional de Café, Cacao y Muestra Agroturística, con la participación de invitados de primer nivel institucional y diplomático del país.
En los salones del prestigioso Hotel Rosales Plaza, en pleno corazón financiero de la capital colombiana, se dieron cita gremios, embajadas, los ministerios de Agricultura y Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y medios de comunicación nacionales para conocer de primera mano lo que será esta feria, prevista para el 2 al 4 de septiembre de 2021 en el recinto La Vorágine de Neiva.
Se destacó la potencialidad del Huila como primer productor nacional del café, contar los avances en la producción de cacao, incluyendo el orgánico, y la capacidad para crecer en agroturismo nacional e internacional.
La Feria que fue postulada por la gobernación del departamento, quien ha insistido durante su administración, en fortalecer el campo a través de la articulación interinstitucional y las alianzas estratégicas con mercados internacionales. Así se ha venido consolidando como el gobernador de los agricultores del departamento.
Así con este evento, será el escenario propicio para brindarles a los productos huilenses una apertura a los mercados internacionales, para generar una relación comercial a largo plazo que conduzca a mejorar los precios y por ende la calidad de vida de nuestros campesinos.


