Hoy en día, promover el emprendimiento en la educación es una clave esencial para que los estudiantes asuman riesgos, sean independientes y tengan mayor confianza y certeza en un futuro laboral, que para muchos es incierto.
Ante la “ola” de las nuevas profesiones; como Influencers, Youtubers, creadores de contenidos digitales etc. y la influencia que estas causan en niños, niñas y adolescentes; fomentar el emprendimiento es fundamental para promover su autonomía y superación, pero con una proyección no solamente basada en deseos individuales, sino también en necesidades colectivas.
Los beneficios de esta práctica son múltiples: se desarrollan habilidades como la creatividad, asertividad, confianza y el pensamiento positivo y crítico. Por otro lado, también mejora la capacidad para resolver conflictos y tomar decisiones.
La creación y el fortalecimiento de la mentalidad empresarial infantil, se ha convertido en parte esencial del proceso de formación de futuros líderes, que las comunidades están empezando a integrar dentro de sus esquemas organizacionales habituales, buscando el desarrollo integral del niño y afianzando en él, las cualidades necesarias que deben desarrollar para ser los encargados del desarrollo sostenible de las regiones donde habitan, con una visión de avanzada y una capacidad de integración total de todos los recursos humanos y técnicos que tienen a su alcance.
Este tema ha sido tratado constantemente por el gobierno y distintos entes privados que buscan contribuir a la construcción de escenarios en donde el desarrollo integral de las comunidades redunde en la generación de riqueza que fortalezca a mediano y largo plazo la economía local.
La visión Departamental planteada en el esquema de desarrollo “Huila Crece 2020 – 2023”, hace necesario que se comience a crear esa capacidad de liderazgo desde la infancia, si queremos alcanzar los objetivos propuestos, ya que cuando se cumplan los plazos para la consolidación de estas apuestas, será sobre estos niños que recaiga la responsabilidad de sostenimiento de las iniciativa de crecimiento y desarrollo para nuestro Departamento; y deben ser las instituciones de educación básica, las que sirvan de modelo para la construcción de estos cimientos.
Ante la crisis desatada por la actual pandemia mundial, se hace más que nunca prioritario preparar a las futuras generaciones, para que se encarguen de “reinventar” ese nuevo escenario en el que les tocó vivir, y asumir desde ya como responsabilidad esta tarea, y la corresponsabilidad de instituciones educativas, padres y docentes es darles las herramientas suficientes para ello.
Actividades como el Turismo, pueden convertirse en las pioneras de este tipo de trabajo articulado, ya que, por sus caracteristicas, tienen las condiciones ideales para satisfacer los gustos y preferencias de este tipo de población, al vincular lo productivo y lo social, de la mano de aspectos fundamentales en el desarrollo de las habilidades cognitivas de los jóvenes, como la recreación y el sano esparcimiento.
Vincular a los niños, niñas y adolescentes en los procesos productivos tradicionales, permiten la innovación, el crecimiento, el desarrollo y garantizan el relevo generacional, parte fundamental para construcción de una sociedad en armonía.
En un futuro incierto, preparar a quienes tendrán que vivir o “sobrevivir” a este, es el menor legado que podemos dejar como padres, docentes y sociedad.
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Por: Hugo Andrés Rivera Collazos
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