Conozca los seis tipos de hernias que puede sufrir

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Las hernias se presentan silenciosamente y pueden ser una fuente de incomodidad y dolor para muchas personas, ya que la pared muscular se debilita y permite que los órganos, tejidos o incluso la grasa se salga y aparezca un bulto.

Las más comunes se presentan en el abdomen, sin embargo, hay seis tipos de hernias: umbilical, inguinal, femoral, epigástrica, hiatal y discal. Algunas veces no presentan síntomas, pero en muchos casos se convierten en un riesgo para la salud.

La cirugía de la hernia inguinal es una de las cinco cirugías ambulatorias más practicada en Colombia, 15 de cada mil personas la padecen; los hombres tienen un riesgo del 27% mientras que las mujeres tienen un riesgo del 3%.

Marco Fidel Chala, médico cirujano adscrito a Colsanitas comenta que las hernias son relativamente comunes y pueden llegar a ser inofensivas, pero en algunos casos las hernias pueden causar dolor o incluso llegar a incapacitar a una persona.

Chala compara una hernia con el agujero del codo en un suéter; al doblar el brazo se sale el codo. Por esta razón, la solución sería cerrar el agujero al cocerlo o taparlo con una codera cuando el hueco es muy grande.

Aunque todas las hernias parten del mismo principio, hay diferencias importantes entre las seis:

Umbilical: es la hernia más frecuente. Ocurre en los recién nacidos cuando el músculo alrededor del ombligo no se alcanza a cerrar completamente. Según Chala, “en el momento del nacimiento, el acto de llorar hace que las fibras que están alrededor del conducto umbilical —que naturalmente vienen abiertas porque por ahí pasa el alimento durante la gestación— se cierren, pero no a todo el mundo le sucede; muchas personas conviven con su hernia y nunca se dan cuenta hasta que, por ejemplo, hacen un esfuerzo y aparece el dolor”.

Inguinal: es el segundo tipo de hernia más común. Esta ocurre cuando la pared abdominal tiene una debilidad y permite que la grasa o parte del intestino salgan hacia la ingle. De no ser atendida y operada se puede complicar el caso y puede llegar a ser una urgencia quirúrgica. Algunos factores que pueden producir esta hernia son: tos crónica, un tumor, el embarazo y hasta el estreñimiento.

Femoral: aunque es muy similar a la inguinal, tanto físicamente como por su ubicación, esta ocurre en el canal femoral y es más común en mujeres. Chala describe esta hernia como “un dolor que se irradia por la cara interna de las piernas y que usualmente se presenta de pie o caminando y mejora cuando los pacientes se acuestan boca arriba”.

Epigástrica: ocurre también en la pared abdominal, pero aparece en la zona entre el ombligo y el pecho. Generalmente esta hernia pasa desapercibida ya que los síntomas no son comunes.

Hiatal: aparece cuando la parte superior del abdomen empuja hacia arriba y sale hacia el tórax a través del diafragma. Aunque comúnmente no hay síntomas, si la hernia crece mucho puede causar reflujo o acidez. En casos más graves, algunos síntomas pueden ser: anemia (por sangrado crónico) y dolor fuerte en el tórax (se confunde fácilmente con un infarto). Si la hernia llega a tener esas complicaciones es necesaria una cirugía.

Discal: es la única hernia que no se presenta en el abdomen, pero sí en la columna vertebral. Entre los huesos de la columna hay unas almohadillas llamadas discos que permiten el movimiento y golpes entre los huesos vertebrales. La hernia ocurre cuando uno de estos discos se rompe y su líquido interno (núcleo pulposo) se sale. Esta hernia puede ser causada por varias razones: levantar objetos pesados, mala postura, un estilo de vida sedentario, accidentes automovilísticos, golpes, caídas, obesidad y también la edad.

Chala comparte dos recomendaciones para tratar las hernias: primero se sugiere tener un estilo de vida saludable, ya que el sobrepeso juega un rol muy importante en la causa o gravedad de una hernia. Además, las personas con sobrepeso que se han operado de una hernia tienen mayor probabilidad de que vuelva a aparecer.

La segunda recomendación es usar cinturones diseñados para aislar la cavidad abdominal. Estos son especialmente recomendados para aquellos que practican deportes de mucho esfuerzo abdominal o trabajos que requieren bastante esfuerzo.

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