La gran disyuntiva a la que se enfrentan la mayoría de municipios de nuestro País, es la necesidad de realizar obras de infraestructura, no solo productiva (vías y aeropuertos) sino también social (escuelas, hospitales, edificaciones públicas), sin los dineros públicos necesarios para hacerlas realidad.
La mayoría de las entidades territoriales se encuentran en un grave déficit presupuestal, por mencionar un ejemplo, el actual alcalde de Neiva, inició su periodo con un rojo de 12 mil millones de pesos.
Pocos municipios tienen la fortuna de contar con entidades productivas, que al estilo de las Empresas Públicas de Medellín, transfieran recursos para su operación. (El año pasado la EPM le giró a la ciudad cerca de un billón de pesos), sin contar aquéllos que recibían una gran cantidad derivada de sus regalías, entre ellos Neiva, quienes vieron como éstas fueron reducidas a cifras anodinas. Sumado a lo anterior, la regla general es que los niveles de endeudamiento ya están al tope, por lo que no hay forma de acceder a recursos de crédito. ¿Qué hacer entonces y como conseguir el dinero necesario para atender las obras que requiere la comunidad?
Las entidades públicas, en su mayoría no cuentan con capital líquido, no obstante poseen recursos físicos muy valiosos, que pueden ser aportados a la implementación de alianzas con terceros que permitan el desarrollo de proyectos para beneficio de la ciudadanía, y que a su vez garanticen a un capital privado una utilidad atractiva.
Tal figura, de gran acogida en varias latitudes, se denomina APP (Alianzas Público Privadas), mecanismo mediante el cual se obtiene la vinculación de capital privado (hasta en un 100%) para proveer bienes y servicios públicos, con una contraprestación para el inversionista privado que se materializa a través de arriendos de zonas comerciales, uso de parqueaderos, peajes, etc.
Situaciones problemáticas como la administración del espacio público, la inversión en su mejoramiento, el sostenimiento y los problemas de ocupación ilegal, pueden ser atendidas mediante la figura de la APP.
Administraciones como la de nuestra ciudad, pueden encontrar en las APP, salidas a la difícil situación del mantenimiento de los mencionados espacios públicos, pues su cuidado y mantenimiento para un municipio como Neiva demanda recursos por más de 10.000 millones de pesos al año, ¿Por qué no pensar en las APP como mecanismo para solventar dicho costo?
Por vía de estas alianzas, y teniendo en cuenta la crisis fiscal por la que atraviesa nuestro País, la Administración Municipal puede gestionar recursos suficientes para rehabilitar las plazas, los parques y demás espacios públicos, así como para contar con unas instalaciones dignas y modernas que armonicen con el desarrollo de nuestra ciudad.
La invitación es entonces a explorar dichas alternativas, ciudades como Neiva o Pitalito tienen los atractivos para que haya muchos interesados.
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Por: Diego Muñoz Marroquín



