En los últimos años las muestras empresariales, se han convertido en el espacio ideal para que nuestros emprendedores, den a conocer todo su potencial. Dichas “ferias”; enmarcadas en eventos de distinta índole, algunas especializadas en ciertas temáticas, y otras abiertas a diferentes opciones; permiten que los mercados se vinculen a productos y servicios, que de otra forma serian invisibles para ellos.
Pese al auge de las redes sociales y del comercio electrónico, es indiscutible que el contacto directo y personal entre comprador y vendedor, sigue siendo el preferido, por la gran mayoría de las personas en el mundo.
Las muestras empresariales, se dan como una alternativa a ese primer contacto comercial, y quizás la única oportunidad para que ciertos tipos de negocios, inicien una actividad mercantil prominente, teniendo en cuenta que son espacios no solo para la comercialización, sino también para la negociación y la investigación de los mercados, un ejercicio que cualquier empresario debería tener la oportunidad de vivir, para conocer las fortalezas y debilidades de su oferta. También son espacios para analizar la competencia, y crear alianzas que les permitan el crecimiento de sus negocios.
Aunque en muchas ocasiones generen decepciones, en temas cuantitativos, los verdaderos puntos de análisis, van más hacia el lado cualitativo del negocio, ese para el cual el contacto con el cliente es indispensable.
Participar en dichos eventos, hace que el comercio local se fortalezca, en la medida en que, sus emprendedores, tienen la posibilidad de mostrar sus productos, logrando cautivar un público local, estrategia que muy seguramente trascenderá, a tener acceso a un mercado mayor, a través de la referencia positiva, pero sin dejar a un lado, la implementación de una adecuada estrategia de marketing digital, necesaria y fundamental en el mundo empresarial moderno.
Organizar este tipo de actividades, también es una de las estrategias de apoyo comercial, más recurrente por parte de gobiernos locales y entidades de apoyo, dada la facilidad que presenta para dar una mayor cobertura de participación, y al beneficio que se da de primera mano, a las comunidades locales, para adquirir productos de alta calidad a precios asequibles.
Nuestras regiones se están convirtiendo en líderes recurrentes, de esta importante estrategia de promoción empresarial, que beneficia; con aprendizajes sobre el mercado, contactos y alianzas, y oportunidades de negocios; a esos pequeños comerciantes, que no tienen mayor acceso a mercados globales, tan altamente competitivos y donde las grandes empresas, acaparan una gran porción de ellos.
También es un llamado a las comunidades locales, a crear un vínculo de identidad con esos empresarios que tantos beneficios traerán a las regiones, dinamizando la economía, generando empleo y dando a conocer los territorios.
Para ello los gobiernos, además de fomentar el desarrollo de estos eventos, también crean estrategias para apoyar las compras locales, entre las que se destacan los sellos de marca de origen, que permite cualificar los productos elaborados por estos “pequeños empresarios”, pero grandes embajadores empresariales de sus pueblos ante el mundo.
—
Por: Hugo Andrés Rivera Collazos
Correo: hrivera.consultores@gmail.com
Twitter: @hugoandres1975

