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“La evidencia de la influencia del ser humano en el clima es ya tan abrumadora que no hay duda científica”

https://youtu.be/mZv0dprzK60

El 2021 debe ser el año en que la urgencia del cambio climático realmente ingrese a la conciencia colectiva y se produzcan acciones que perduren en el tiempo. De la misma manera que los efectos del daño climático a menudo se describen como irreversibles, también lo son los movimientos que piden un cambio. Alrededor de 5000 millones de personas en el mundo reconocieron el cambio climático como una emergencia global que debe tener prioridad.

Este mensaje ha sido amplificado por una pandemia que ha demostrado, en las circunstancias más trágicas, que nuestros hábitos y comportamientos pueden cambiar, que las emisiones pueden disminuir y que todos somos responsables del planeta que habitamos.

En todo el mundo, los gobiernos y las corporaciones se han comprometido con objetivos de cero emisiones netas o de neutralidad climática hacia el 2050 y este impulso debe continuar a medida que nos acercamos a la COP26 en Glasgow (Escocia – Reino Unido) a finales de año. Colombia actualizó sus metas climáticas de forma más ambiciosa planteando una reducción del 51% de emisiones de Gases Efecto Invernadero.

El Huila fue el primer departamento en firmar el Plan Huila 2050, ya que las acciones de adaptación y mitigación al cambio climático ofrecen la posibilidad de construir un departamento más próspero al asegurar el manejo a largo plazo de su riqueza hídrica, hacer que las tierras sean más productivas de manera sostenible, garantizar que los productos cultivables se adapten a las condiciones climáticas del futuro, generar opciones energéticas limpias y buscar que las ciudades, pueblos y barrios consideren opciones eficientes de energía, del agua y de los residuos, con construcciones adaptadas al clima, más áreas verdes para crear microclimas amigables y sistemas de transporte sostenibles.

Para evitar los peores impactos del cambio climático, los formuladores de políticas públicas deben considerar asuntos prioritarios como: Aumentar el apoyo financiero para los países de ingresos medianos y bajos en áreas como tecnologías de energía limpia, acceso a la electricidad, silvicultura sostenible, así como medidas de adaptación y mitigación para controlar los desastres naturales causados ​​por el cambio climático.

El lunes fue publicado un histórico informe de la ONU sobre el cambio climático, el más completo hasta la fecha, documento que fue elaborado por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Los datos básicos del informe alertan que: Los últimos cinco años fueron los más calurosos que se han registrado desde 1850. El aumento del nivel del mar se ha triplicado en comparación con 1901 – 1971.

Los seres humanos somos los principales responsables de la disminución del hielo marino del Ártico desde la década de 1990. Las olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas desde 1950.

En las próximas décadas los océanos sufrirán un aumento en su temperatura y su agua será ácida. Los glaciares y polos seguirán derritiéndose durante los próximos siglos.

No se descarta un aumento del nivel del mar de cinco metros para 2150. Millones de personas que habitan en las zonas costeras podrían correr el riesgo de sufrir inundaciones para el año 2100. Los autores del informe consideran que la Tierra tendrá un aumento de temperatura de 1.5 °C en el 2040.

La industria del agua podría desempeñar un papel importante en la lucha contra el cambio climático, las plantas de tratamiento de aguas (PTAR) ofrecen una opción importante para capturar dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

Se han identificado varias vías potencialmente viables para utilizar las aguas residuales como sumidero de carbono, aunque se requiere ahondar en investigación antes de implementar este tipo de sistemas.

La realidad es que el cambio climático es un conjunto complejo de desafíos: ambientales, sociales, políticos y económicos. Aquí es donde cada país, grande o pequeño, tiene la oportunidad de ejercer el liderazgo global de una forma u otra. Las instituciones financieras globales e internacionales tienen un papel importante que desempeñar como convocantes para reunir a los países a la mesa para abordar una amenaza común.

Por: María Fernanda Plazas Bravo
Twitter: @mafeplazasbravo
Ingeniera en Recursos Hídricos y Gestión Ambiental
Especialista en Marketing Político – Comunicación de Gobierno
Universidad Externado de Colombia

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