¡Colombia, un estado enemigo!

TSM Noticias
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En mi recorrido este fin de semana por el municipio de Garzón, vereda Los Pinos, conversé con Feliciano Rodríguez, un humilde campesino, como miles en Colombia y en el Huila, y me preguntaba dónde podría encontrar la respuesta a la duda de toda su vida, relacionado con los ataques inamistosos y permanentes a su poco patrimonio y a sus pírricos ingresos, que día a día lo cercaron a través de fórmulas de impuestos, alzas, control y vigilancia, siendo para Feliciano de suma importancia saber de dónde provenían.

Yo, como de costumbre en nuestras amenas charlas de fin de semana, me atreví a decirle que como él también los grandes, medianos y pequeños empresarios, estaban ‘mamados’ de un Estado que se mueve a través de líderes y gobiernos elegidos por nosotros, que procuran el recaudo de sus ingresos sobre la base de impuestos y gravando el patrimonio, con  poca creatividad.

Lo más fácil, siendo esto último un grave pecado y por eso la cultura de esconder las operaciones comerciales, un gobierno y unos congresistas, diputados y concejales, dispuestos las 24 horas a pensar como joder y cercar día a día a los ciudadanos y de asfixiar a los empresarios, olvidando que acabar el comercio es romper el único lazo entre productor y consumidor, a quienes los eligieron, a los que se presume ese Estado representa, no hay derecho a que permanezcamos inertes, en un status quo, hemos dejado que la historia y la costumbre obnubile a quienes dirigen las riendas de este país, y nosotros atemorizados de lanzarnos a los brazos de otro modelo político y económico, social, ético e igualitario.

Subí el tono de la voz, como enfurecido y le invité a decir basta, siempre las mismas promesas, como por ejemplo no más carga impositiva como propuesta de campañas, pero entendamos que salen de la boca de candidatos bisnietos, nietos e hijos de los mismos, de personas que poco o nada les ha costado ascender al poder, o derivaciones de partidos políticos como el liberal, que perdieron el norte para defender al hombre, al ciudadano, sus derechos inherentes y fundamentales, que hoy gracias a la Corte Constitucional se han ampliado y por eso el ingreso básico, el ahorro, la capacidad de pago y la posibilidad de inversión, son y serán prioritarios como principios constitucionales para vivir mejor.

No es mentira que el viejo y actual sistema de recaudo nacional y local, cuyos policías perseguidores son la DIAN y la UGPP, están desmotivando y quebrando a los Colombianos, (como dicen muchos quebrados por estas dos entidades «era más fácil negociar con las FARC que con la DIAN y UGPP), sumado en un momento crítico a causa de la pandemia, la cual no ha terminado y Concejos Municipales, Asambleas Departamentales y el Congreso de Colombia se aprestan a cargar de más impuestos los ingresos del grueso de los colombianos, porque según el senador Ernesto Macías, es una “obligación”, que terrible expresión y decepcionante (sin excusas, la pandemia afecto todo el planeta y no todos los gobiernos salen con la mas fácil), pues el lugar de más tributos, sería mejor mermar el gasto en otros sectores como la compra de aviones de guerra, menos pantalla chica del Presidente que poco informa y no caer en el extremo propuesto en el actual proyecto de reforma tributaria, donde podrían pretender limitar las transacciones en efectivo, eso si es llegar al tope del hostigamiento económico, para complementar la bancarización.

En el Huila cientos de locales cerrados, en Colombia por miles, empresarios mermando personal contratado, desacelerando producción, menos empresas nuevas y ciento de cancelación de inscripciones  en cámara de comercio, personas naturales y jurídicas en proceso voluntario de ley de insolvencia (Ley 1116 de 2006), propiedades sin rentar, personas alimentándose dos veces al día  y otros una sola vez, por la pobreza en que está cayendo el país.

Sin embargo, a otro grupo de la población les va bien, han incrementado sus utilidades y ello está bien, pero la clase dirigente aún  no se da cuenta que hay colombianos estrato 6 y estrato 1 igualmente pasando duras necesidades, esa es nuestra realidad, debemos cambiar el Congreso de Colombia mínimo en un 70% de sus miembros y aprobar leyes innovadoras y derogar leyes que hunden la iniciativa privada y empobrecen más a los ciudadanos.

Por ahora propongo invitar a crear la mesa departamental contra el alza y creación de nuevos impuestos con el apoyo de la Cámara de Comercio del Huila, que considero no será inferir a esta tarea.

El presupuesto nacional dentro de sus diferentes medios de recaudo debe ser innovador para incluir, o quitar formulas antiguas de recaudo, pues cuando lleguemos al límite de no poder imponer más impuestos, cómo entonces se financiará el país, será un estado sin salida o un estado enemigo.

Por: Juan Felipe Molano Perdomo – jmolano74@hotmail.com
Twitter: @JuanFelipeMola8

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