La audiencia de rendición de cuentas 2018 del alcalde Rodrigo Lara Sánchez dejó en la mente de sus numerosos asistentes y la multitud que la siguieron por las redes sociales la clara sensación de que Neiva está siendo gobernada con transparencia y eficacia; que, tal como había prometido en la campaña que lo llevó al cargo, durante esta administración el erario está siendo manejado con absoluta honradez y en la contratación pública, la más sensible en este sentido, se erradicó definitivamente la corrupta costumbre de adjudicarla a dedo a los amigos y financiadores de las campañas políticas, para ser abierta a la competencia de todos aquellos que tienen aspiración y posibilidades de prestar sus servicios profesionales al Municipio, y fue así como se pasó de un promedio de 1,5 proponentes por contrato a 16 y más, según la magnitud de la obra.
Esta trascendental política difícilmente podrá ser reversada por posteriores administraciones y quedara como la herencia más importante de esta para el futuro de la ciudad.
Más allá del balance concreto de realizaciones (cumplimiento del 90% de las metas del Plan de Desarrollo en el 75% del periodo del actual gobierno) hay que insistir en que lo importante es que se viene demostrando que en Neiva ya no es cierto que en todos los niveles del Estado el robo es el motor de las acciones oficiales, que ha provocado esa enfermedad general diagnosticada por el médico Lara: el pesimismo, que ve en todo programa oficial la mano de los corruptos, como si la corrupción fuera el único motor que impulsa al Estado.
Así, se ha logrado que con los escasos recursos de que actualmente se dispone, -olvidadas ya las fabulosas regalías que hacían las delicias de funcionarios corruptos y sus cómplices contratistas-, se han hecho -y se harán- las obras que Neiva necesita para convertirse en una urbe amable para sus ciudadanos y atractiva para los turistas.
Y ha hecho posible que sus administradores miren hacia el futuro, con el apoyo de una ciudadanía que empieza a comprender que el progreso es obra de todos y no solamente de quienes transitoriamente están a la cabeza del gobierno.
Esta audiencia logró, además, refutar con hechos las voces de quienes solo ven las dificultades y los errores – que se presentan- y viven a la caza de postes atravesados temporalmente en las obras para tratar de desvirtuar la realidad.
Lo expresó con claridad Lara Sánchez en su intervención: La importante es hacer lo correcto; no solamente lo popular, porque dirigir un gobierno no es orquestar un espectáculo para competir como en un reinado farandulero.
Que lo ha logrado con creces es la sensación que ha dejado en la comunidad esta rendición de cuentas.
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Por: Delimiro Moreno – morenodelimiro@gmail.com
Twitter: @opipaisa

