¿Cuál es la salida a la crisis?

TSM Noticias
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No podemos estar peor, Colombia está en una encrucijada, se acabó la excusa de las Farc E.P. como grupo armado, al que le echaban la culpa de todos los males del país, no siendo falso que afectaron la seguridad y la convivencia y que asesinaron, masacraron y violaron a muchas personas y se constituyeron en un mal social de inmensas proporciones convirtiéndose en algunos casos en unos verdaderos bandidos.

Llegó el tiempo en que la gente se está dando cuenta paulatinamente que el problema era otro, la horrorosa corrupción, la responsable del desfalco de billones y billones de pesos del erario público, que han desangrado a este país desde el orden central y el descentralizado, aquí no se salva nadie, las excepciones se cuentan con las manos, la Justicia, el Congreso y el Ejecutivo, han hecho méritos para no creerles, para que se pierda la confianza en el Estado como el único responsable de conducir el Fisco hacia los problemas nacionales y el de liderar los propósito de la nación tal como reza el preámbulo de nuestra constitución política “El pueblo de Colombia en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios, y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz, dentro de un marco jurídico, democrático y participativo que garantice un orden político, económico y social justo, y comprometido a impulsar la integración de la comunidad latinoamericana…”

No hace falta el mago que diga que se requiere otra reforma, otro estatuto anticorrupción, otro ente burocrático para que como adalid de la transparencia salve la patria, !Basta de insensatez! a Colombia solo la cambiamos si cada uno de nosotros nos hacemos un propósito real de cambio, si admitimos que en cada acto que realizamos al marguen de la ley, se constituye en un acto que aporta a que sigamos como estamos, desde el niño que ve a su padre ingresar comida al cine dentro de su chaqueta para no pagar, hasta el que hace campaña en su escuela en su colegio repartiendo dulces para un cargo de personerito, o cuando simplemente infringimos las normas de tránsito, o las más sofisticadas formas de evasión o elusión para no pagar impuestos o mejor eligiendo al amigo político sin considerar sus antecedentes, sus padrinos, sus procederes, su formación o sus falsas promesas de cambio pues como se sabe lo único que va a cambiar es su patrimonio.

Ya es hora que dejemos a un lado el inconformismo en la redes sociales compartiendo las fotos de los desfalcos indignándonos virtualmente, !NO MAS! hay que  salir a protestar y cuando digo protestar no me refiero a enmascararse, ni atacar a la Policía, o al Ejército, o a bloquear las calles y avenidas generando en cierta forma un remedio peor que la enfermedad, lo que digo es que protestemos haciendo un acto de legalidad, aferrándonos a lo correcto, a sí seamos tildados de estúpidos, a abandonar la cultura del atajo, a decir con cariño pero con contundencia que no admitimos más de lo mismo y que en las urnas definitivamente se deberán elegir a las personas correctas.

De la mano de la pedagogía, los resultados podrán ser asombrosos, no le juguemos a la polarización, pues esa es precisamente la herramienta que cada vez que llegan las elecciones utilizan los manipuladores de masas para convencernos de que se debe estar en una u otra orilla, para seguir haciendo lo mismo.

La salida a la crisis moral de nuestro país es muy sencilla, no esperen que el país cambie si no está dispuesto a cambiar, a tener el carácter y la convicción de que otro país es posible, si sacamos el tiempo y nos dedicados a persuadir y convencer al otro, y logramos ante todo orientar nuestras acciones a la moralización de nuestras conductas, a la apreciación de la ética y la estética en nuestras acciones para que el manto de la vergüenza arrope a quienes traicionen los principios de nuestra nación y se abra paso a los trabajadores del bien que convencidos de lo importante que es el servicio público van a esos cargos a generar el mayor beneficio a los que más lo necesitan, buscando por siempre y para siempre un país que no le dará nunca la espalda a nuestros niños, los ancianos, las madres cabezas de familia, las personas en situación de discapacidad, a nuestros campesinos, a los habitantes de calles y por supuesto a todos aquellos líderes sociales, empresarios y personas de bien que quiere aportar a que nuestro país sea un ejemplo a seguir.

Por: Alfredo Vargas Ortíz – alfredo.vargas@alcaldianeiva.gov.co
Twitter: @Alfredovargaso – Secretario de Educación

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