Mujer asesinada por un hombre que la consideraba de su propiedad.
Para que un hombre asesine a una mujer a la que dice amar, es porque está muy desconectado de su sensibilidad.
Eso es lo que hace el patriarcado machista con la mayoría de los hombres.
Hoy estamos escribiendo, primero como hombres y segundo como colectivo Hombres Nuevos del Huila, en un acto de solidaridad con las mujeres del departamento del Huila, de Colombia y del mundo; repitiendo a viva voz:
NO MAS, NI UNA MAS, NUNCA MAS, INDIGNADOS, porque los hombres nos tenemos que indignar ante las violencias que sufren las mujeres a manos de otros hombres y esa indignación nos debe llevar a exigir justicia. Nos debe llevar a decir con fortaleza, que no nos identificamos con esos hombres que ejercen una masculinidad violentadora y feminicida.
Pedimos perdón y reiteramos nuestro compromiso de seguir trabajando con nuestros congéneres hombres para erradicar esta constante violación a los derechos humanos de las mujeres.
Hoy queremos a caminar por este bello Departamento la campaña del LAZO BLANCO. Campaña de hombres para hombres, que busca desde la reflexión- acción emprender acciones para erradicar las violencias hacia las mujeres en nuestro territorio.
Portando el LAZO BLANCO los hombres nos comprometemos a:
- NO EJERCER NINGUN TIPO DE VIOLENCIAS HACIA LAS MUJERES.
- INVITAR A OTROS HOMBRES A QUE SE UNAN A LA CAMPAÑA.
- PROMOVER ESPACIOS DE DIALOGO ENTRE HOMBRES SOBRE LAS VIOLENCIAS QUE SUFREN MUCHAS MUJERES.
- PROMOVER QUE LOS HOMBRES DENUNCIEN CASOS DE LAS VIOLENCIAS HACIA LAS MUJERES CUANDO SE DEN CUENTA.
El colectivo considera estas acciones de suma importancia, porque es promover que los hombres pasen de ser sujetos generadores del problema a actores fundamentales en la solución de éste.
Nos parece de transcendental importancia que la administración departamental nos brinde un apoyo decidido en este objetivo y nos lleve a adelantar la siguiente proclama por el departamento del Huila:
- Denunciamos al sistema patriarcal porque desde su lógica guerrista, los hombres hemos construido nuestras hombríasy hemos hecho de nuestros cuerpos, campos de batalla contra nosotros mismos, contra las mujeres, otros hombres, niños, niñas y contra la tierra y sus formas de vida.
- Rechazamos un sistema que cuando niños nos enseñó a atrincherarnos, a no llorar, a negar el dolor y a renunciar a la sensibilidad y a la conmiseración. Aprendimos a vestir nuestros cuerpos de armaduras y corazas para el afecto y la ternura, a hacernos nudos en la garganta y en las manos, en el pecho y en los sentimientos.
- Nos resistimos a ser guerreros y a entender que la vida es para ser guerreada en la casa, la esquina, el trabajo y en el estadio, en los buses y en los colegios. La guerra en todos sus imaginarios ha nutrido nuestros ideales de hombría y heroísmo en la vida privada y en la pública. La guerra en todas sus intensidades, alta, media y baja, nos ha demarcado como hombres y desde ella aprendimos a matarnos y de mil maneras, a matar. Nos resistimos a pensar que: en caso de guerra, cualquier hueco es trinchera…
- Frente a esto, muchos hombres hemos venido haciendo ejercicios de desobediencia y resistencia a través de acciones contra-patriarcales, para abrirle camino a masculinidades liberadoras y a hombres libertarios, a hombres para la paz, la equidad y la justicia.
- ¡NI UN HOMBRE MÁS PARA LA GUERRA, TODOS LOS HOMBRES PARA LA PAZ!
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Por: Raúl Andrés Herrera Suaza – raulherrera8312 @hotmail.com
Colectivo de nuevas masculinidades del Huila por la equidad de género

