Comenzando precisamente por todos los temas de relevancia en la agenda nacional: el nuevo acuerdo con las Farc, la elección del nuevo Procurador General de la Nación, los reparos a los esquemas de seguridad de funcionarios y exfuncionarios, la polémica reforma tributaria, el hundimiento de la reducción de los salarios a congresistas; pero sobretodo porque literalmente sí que se movió la tierra el pasado domingo en la noche cuando fuimos sorprendidos por nuestra madre naturaleza con un sismo de 5.4 de intensidad con epicentro en mi hermosa tierra natal doblemente colombiana.
Mucho podríamos decir al respecto, pero suficiente con lo que ya se ha dicho y ya se sabe, solo reiterar que aunque no es posible predecir y prevenir un sismo, si es posible y necesario tomar las medidas previas suficientes para estar lo mejor preparados y que con lo vivido, como dirían los japoneses, al menos aprendamos de las experiencias, y aunque el diablo anda suelto haciendo de las suyas en todos estos temas, no me refiero precisamente a ellos en esta ocasión.
Otros podrían pensar que me refiero al debate o citación de control político realizado por la concejal del Polo Leyla Rincón y el concejal del Verde Felipe Hernández, a la Secretaria General de la Alcaldía, Liliana Trujillo.
Y sí que parecía el propio demonio esta respetada doctora, cuando transformada y realmente desconociéndola, pude observarla con actitud altanera, grosera, desafiante, burlona y prepotente frente a toda la Corporación Concejo de Neiva, pero en especial con la concejala citante y otras mujeres presentes en las barras. De dicho debate mucho podría decir pero ya lo han hechos los citantes y otros honorables concejales en sus propias redes sociales y diferentes medios de comunicación. Y ya el tema cansa. Ya lo que fue, fue.
Sólo agregar que a nivel nacional debería acabarse esa vaina de que cada alcalde llegue a reestructurar. Debería el DAFP realizar un estudio a cada Municipio y fijar la estructura necesaria con una vigencia mínima de 20 años con excepcionales salvedades. Y así el tema sería mucho más técnico y se ahorraría tiempo, dinero e innecesario desgaste político y administrativo, pues desde luego que aquí lo que menos importa son las cuotas burocráticas que se supone que no existen, y sí, el cumplimiento del plan de gobierno, plan de desarrollo y políticas públicas del orden nacional, departamental y municipal.
Pero pues todos los alcaldes han hecho reestructuraciones incluso algunas más costosas y más bárbaras, luego dejar que ya Rodrigo Lara hizo la de él. Pero tampoco me refiero a esto.
Aquel mismo día en horas de la tarde un nuevo movimiento nos sorprendió pero no de la tierra sino de la movida política cuando nuestro alcalde fue señalado como el ‘principal enemigo de los periodistas de Neiva’, así de manera cruda y con semejante titular, el autor quiso llamar la atención del Burgomaestre para ser leído y poder expresarle justos reparos a la forma como ha sido tratado él y su gremio por parte de su Administración.
De si sea un acierto o desacierto, cada uno valora y juzga según sus prioridades e intereses, pero lo que si es cierto es que hay mucho de fondo y lo mejor sería un diálogo directo para que cese la persecución y exista el mínimo gesto de gratitud y lealtad para con quienes luego de haber regalado horas de trabajo, soñando con un mejor mañana, justo cuando ese mañana se hizo hoy, solo tengan el desprecio, injurias y calumnias.
Desde luego debe ser directo y sin intermediarios oportunistas. Ambos son excelentes seres humanos, profesionales y han construido una amistad. Pero es necesario que le bajen al tono. Sin embargo, tampoco me refiero al diablo suelto y hecho persona en la soberbia en este caso.
Hagamos un alto en el camino de nuestro diario vivir y recordemos que como tema prioritario tenemos un combate espiritual diario por encima de todo lo que parece ser más importante: el placer, el poder y el tener; que si perdemos de vista nuestro horizonte y este combate, terminan siendo desordenados y llevándonos a sucumbir ante los tres grandes peligros para nuestra alma: el mundo, el diablo y la carne.
Pero como el espacio de estas columnas de opinión es tan corto, tendré que continuar en una segunda parte.
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Por: David Andrés Cangrejo Torres – dactmed@gmail.com
Twitter: @DCANGREJO

